La DGT recuerda las estrictas normas y sanciones por circular marcha atrás

La DGT recuerda las estrictas normas y sanciones por circular marcha atrás

Recurso: El Día

La DGT recuerda que realizar la marcha atrás fuera de los supuestos permitidos o superando los 15 metros conlleva multas de hasta 500 euros y la pérdida de puntos del carné.

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto el foco recientemente sobre la ejecución de la marcha atrás, una maniobra que, pese a su cotidianidad, está sujeta a un marco normativo estricto cuyo incumplimiento conlleva consecuencias sancionadoras significativas. Tal y como ha recordado el organismo, el uso de la reversa en la conducción no es una facultad discrecional del automovilista, sino una acción restringida a supuestos técnicos muy precisos.

Desde una perspectiva de seguridad vial, la normativa —articulada en el artículo 32 del Reglamento General de Circulación— establece que el desplazamiento hacia atrás solo es admisible cuando resulte estrictamente necesario para completar una maniobra de estacionamiento, para incorporarse al flujo circulatorio o cuando la configuración de la vía impida avanzar o realizar un cambio de sentido. En cualquier caso, la ley impone dos límites físicos infranqueables: el recorrido no puede exceder los 15 metros y queda terminantemente prohibido invadir intersecciones. Asimismo, el marco legal veta de forma absoluta esta práctica en el ámbito de las autopistas y autovías.

El régimen sancionador diseñado por Tráfico busca disuadir comportamientos negligentes que comprometan la integridad de los usuarios vulnerables. La infracción estándar por realizar esta maniobra contraviniendo las normas establecidas se traduce en una multa de 200 euros y la detracción de 4 puntos del permiso de conducir. No obstante, la severidad de la sanción puede escalar hasta los 500 euros si la autoridad competente determina que la conducta ha generado una situación de riesgo real para terceros o si se ha circulado en sentido contrario.

Más allá del cumplimiento punitivo, la DGT subraya la importancia de la pericia técnica al ejecutar estos movimientos. La recomendación oficial es realizar la maniobra a una velocidad reducida que permita mantener el control total del vehículo, apoyándose en una correcta señalización previa y en la verificación constante a través de los espejos retrovisores. Este énfasis en la prudencia responde a la necesidad de minimizar los ángulos muertos y garantizar que el entorno esté despejado, un factor determinante para reducir la siniestralidad en maniobras de baja velocidad que, a menudo, son subestimadas por los conductores.