
La DGT alerta sobre los riesgos del calor extremo en la Operación Verano 2026
La DGT advierte sobre los riesgos del calor extremo en Tenerife ante la Operación Verano 2026, recomendando una adecuada climatización del vehículo, hidratación constante y paradas frecuentes para garantizar la seguridad vial.
El repunte térmico que atraviesa Tenerife, con registros próximos a los 40 grados, ha motivado una serie de advertencias por parte de la Dirección General de Tráfico (DGT) ante el inicio de la Operación Especial Verano 2026. Tal y como recoge el organismo en sus últimas comunicaciones, el factor meteorológico se erige como una variable crítica para la seguridad vial, especialmente cuando se prevé un flujo de 104 millones de desplazamientos de largo recorrido en el conjunto del país durante los meses de julio y agosto.
La incidencia del calor extremo en el habitáculo no solo compromete el confort, sino que altera las capacidades psicofísicas del conductor, incrementando el riesgo de fatiga y somnolencia. Ante este escenario, las autoridades insisten en la necesidad de una planificación rigurosa que priorice las franjas horarias con menor radiación solar. La gestión térmica del vehículo es, en este sentido, una medida preventiva fundamental: se recomienda ventilar el habitáculo antes de iniciar la marcha, una acción que en muchos modelos modernos puede ejecutarse de forma remota mediante el mando a distancia, permitiendo el descenso simultáneo de las ventanillas para evacuar el aire acumulado.
Una vez en ruta, la DGT subraya la importancia de mantener una temperatura constante en el interior, recomendando un rango de entre 22 y 24 grados. Es imperativo evitar que el flujo de aire incida directamente sobre el cuerpo, así como mantener una hidratación constante, incluso en ausencia de sensación de sed, para asegurar el correcto funcionamiento de las funciones cognitivas. Asimismo, el organismo recuerda que la normativa de tráfico exige el uso de calzado adecuado y vestimenta que no interfiera con la libertad de movimientos, bajo riesgo de sanción económica.
La seguridad durante las paradas obligatorias —recomendadas cada 200 kilómetros o cada dos horas— debe ser absoluta. En estos intervalos, es imperativo localizar áreas sombreadas y, bajo ninguna circunstancia, dejar a menores, personas dependientes o animales en el interior del coche, donde el efecto invernadero puede elevar la temperatura a niveles letales en pocos minutos. Finalmente, el mantenimiento preventivo cobra especial relevancia, siendo necesario supervisar el estado del motor, dado que las condiciones de estrés térmico extremo pueden comprometer la fiabilidad mecánica del automóvil durante los trayectos estivales.