La DGT intensifica la vigilancia de la ITV ante el aumento de la movilidad estival

La DGT intensifica la vigilancia de la ITV ante el aumento de la movilidad estival

Recurso: El Día

La DGT intensifica la vigilancia de la ITV durante el verano, recordando que circular sin la inspección vigente o sin el distintivo V-19 conlleva sanciones que oscilan entre los 100 y los 500 euros.

La seguridad vial en las carreteras españolas vuelve a situarse en el centro del debate ante el incremento de la movilidad estival, un periodo en el que la Dirección General de Tráfico intensifica la vigilancia sobre el cumplimiento de las obligaciones técnicas de los turismos. Tal y como recoge el Real Automóvil Club de España (RACE), el correcto estado de los elementos mecánicos y de emisiones no solo es un requisito administrativo, sino una garantía fundamental para la integridad de los usuarios.

El marco normativo actual establece una distinción clara entre los vehículos sujetos a inspección y aquellos que, por su naturaleza o antigüedad, gozan de dispensa. En este sentido, la reciente actualización del Reglamento de Vehículos Históricos ha introducido un cambio significativo: los automóviles y ciclomotores catalogados oficialmente como históricos que superen los 60 años de antigüedad quedan liberados de someterse a las revisiones periódicas. No obstante, esta exención legal no exime a los propietarios de la responsabilidad de mantener el vehículo en condiciones óptimas de funcionamiento para su circulación.

Por otro lado, los vehículos de nueva matriculación disfrutan de un margen temporal de gracia antes de su primera cita en una estación de inspección, un periodo que varía en función de la tipología del automóvil. Una vez finalizado este plazo, el cumplimiento de los calendarios de revisión se vuelve imperativo. La acreditación de haber superado este trámite se materializa mediante el distintivo V-19, cuya ubicación obligatoria es el ángulo superior derecho del parabrisas.

La omisión de este distintivo conlleva una sanción económica de 100 euros, tipificada como infracción leve. La gravedad de la falta aumenta considerablemente si el vehículo circula con la inspección caducada, situación que acarrea una multa de 200 euros, independientemente de si el titular ha gestionado previamente una cita. En el escenario más crítico, cuando un conductor circula con un resultado desfavorable en la inspección, la sanción se eleva a 500 euros y conlleva la inmovilización inmediata del vehículo, al considerarse un riesgo directo para la seguridad del tráfico. Estas medidas subrayan la importancia de la ITV como filtro preventivo ante el aumento de los desplazamientos de largo recorrido durante los meses de julio y agosto.