La DGT advierte sobre el riesgo de averías mecánicas y multas por sobrecalentamiento en verano

La DGT advierte sobre el riesgo de averías mecánicas y multas por sobrecalentamiento en verano

Recurso: El Día

La DGT y el RACE advierten que el mantenimiento preventivo del sistema de refrigeración es clave para evitar averías graves y sanciones durante la Operación Especial Verano 2026, ante el riesgo de fallos mecánicos por las altas temperaturas.

La Operación Especial Verano 2026, diseñada por la Dirección General de Tráfico para gestionar un flujo estimado de 104 millones de desplazamientos de largo recorrido, pone de relieve no solo la capacidad de las infraestructuras, sino también la vulnerabilidad técnica de los vehículos ante las condiciones climáticas extremas. Tal y como recoge el RACE, el incremento de las temperaturas ambientales actúa como un factor de estrés crítico para la mecánica, elevando el riesgo de fallos en el sistema de refrigeración, un componente vital para mantener la estabilidad térmica del bloque motor en torno a los 90 grados centígrados.

El mantenimiento preventivo se erige como la principal barrera contra averías de alta complejidad. La degradación de elementos como la bomba de agua, el termostato, el electroventilador o el propio radiador, sumada a niveles deficitarios de líquido refrigerante, puede desencadenar daños estructurales severos. Entre las consecuencias técnicas más críticas, los especialistas señalan la deformación de la culata, la rotura de juntas o el gripado del motor, escenarios que pueden derivar en desembolsos económicos significativos. Mientras que un planificado de culata puede situarse en el entorno de los 100 euros, la sustitución completa de esta pieza suele superar los 1.000 euros, una cifra que varía sustancialmente según la arquitectura del motor y la magnitud del deterioro.

La seguridad vial en este contexto exige una respuesta inmediata ante cualquier anomalía térmica. La activación del testigo de temperatura en el cuadro de mandos o el ascenso de la aguja indicadora por encima del umbral operativo obliga a la detención inmediata del vehículo. En caso de inmovilización forzosa, la normativa vigente impone el uso del dispositivo V-16 para garantizar la visibilidad del coche ante el resto de los usuarios de la vía. El incumplimiento de esta directriz conlleva sanciones económicas: una multa de 80 euros por la ausencia del dispositivo en el habitáculo y hasta 200 euros si el vehículo detenido no se señaliza conforme a los protocolos de seguridad establecidos por Tráfico.