La DGT refuerza la vigilancia aérea con la nueva señal S-991g para reducir la siniestralidad

La DGT refuerza la vigilancia aérea con la nueva señal S-991g para reducir la siniestralidad

Recurso: El Día

La DGT ha implementado la nueva señal S-991g para advertir sobre la vigilancia aérea con drones y helicópteros en tramos de alta siniestralidad, reforzando así su estrategia de control y seguridad vial.

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha intensificado su estrategia de vigilancia aérea con la implementación de la nueva señalización S-991g, una medida que busca reforzar la seguridad en los tramos de mayor siniestralidad, tal y como ha comunicado recientemente el organismo estatal. Esta señal, de fondo amarillo y formato rectangular, advierte a los conductores sobre la posible presencia de aeronaves no tripuladas o helicópteros dedicados a la monitorización del tráfico, pudiendo incluir pictogramas específicos si la vigilancia se centra en categorías concretas de vehículos.

El despliegue de estos dispositivos aéreos responde a una estrategia de control orientada especialmente a la protección de los usuarios más vulnerables, como ciclistas, motoristas y peatones. Según la información facilitada por Tráfico, la operatividad de estos drones se ha distribuido estratégicamente por el territorio nacional: las bases de A Coruña, Zaragoza, Valladolid, Sevilla, Málaga y Valencia disponen de dos unidades cada una para cubrir sus áreas de influencia, mientras que Madrid actúa como centro neurálgico con 15 aeronaves de apoyo. Asimismo, Cantabria, Asturias y Extremadura cuentan con dos drones por zona, y los archipiélagos balear y canario disponen de tres unidades cada uno para sus respectivas labores de vigilancia.

Este refuerzo en la supervisión aérea se enmarca en un paquete más amplio de reformas normativas impulsadas por la DGT para reducir la accidentalidad. Entre las modificaciones recientes más relevantes, destaca la supresión del margen de 20 km/h que anteriormente se permitía para realizar adelantamientos en carreteras convencionales, una medida que busca limitar las maniobras de riesgo. Paralelamente, el organismo ha endurecido las exigencias para el colectivo de motoristas, estableciendo la obligatoriedad de utilizar guantes homologados y cascos de tipo integral o modular al circular por vías interurbanas.

Desde el punto de vista de la seguridad vial, estas actuaciones se complementan con la insistencia de las autoridades en el cumplimiento de las normas básicas de circulación, como la obligatoriedad de transitar por el carril derecho en vías interurbanas, reservando el resto de carriles exclusivamente para las maniobras de adelantamiento. Con la integración de la señal S-991g, la DGT no solo busca disuadir conductas temerarias mediante la vigilancia remota, sino también adaptar la señalética a las nuevas realidades de la movilidad, garantizando que el conductor sea plenamente consciente de los métodos de control activos en cada tramo de la red viaria.