
La DGT aclara las normas para pernoctar en el coche: cuándo es legal y cuándo conlleva multa
La DGT aclara que pernoctar dentro de un vehículo estacionado es legal siempre que no se desplieguen elementos externos ni se altere el entorno, evitando así ser sancionado por acampada irregular.
La reciente aclaración emitida por la Dirección General de Tráfico (DGT) a través de la instrucción PROT 2023/14 busca poner orden ante el incremento de los desplazamientos estivales, un periodo en el que el uso del automóvil como alojamiento improvisado se vuelve una práctica recurrente. El organismo regulador ha querido zanjar la ambigüedad jurídica que rodea esta conducta, estableciendo una distinción fundamental entre el descanso dentro del habitáculo y la acampada, una diferencia que separa la legalidad de la infracción administrativa.
El criterio técnico de Tráfico es claro: pernoctar en el interior del vehículo es una actividad permitida siempre que el coche esté estacionado correctamente y no se produzca una extensión de la actividad hacia el exterior. La clave reside en la ocupación del espacio público. Mientras el usuario permanezca confinado en el habitáculo sin alterar el entorno, la acción no es sancionable. Sin embargo, la situación cambia drásticamente cuando se despliegan elementos como toldos, mesas o sillas, o cuando se generan ruidos que perturben la convivencia. En estos supuestos, las autoridades interpretan que se ha superado el límite del estacionamiento para entrar en el terreno de la acampada, una actividad que, fuera de los espacios específicamente habilitados para ello, puede acarrear sanciones económicas que oscilan entre los 60 y los 600 euros, dependiendo de las ordenanzas municipales o autonómicas vigentes.
Este marco normativo, no obstante, no es uniforme en todo el territorio nacional. Aunque la DGT marca una directriz general, es imperativo que los conductores consulten la normativa local de cada municipio, ya que las restricciones pueden endurecerse significativamente en zonas protegidas o de especial valor ecológico. Más allá del plano sancionador, las autoridades han querido poner el foco en la seguridad preventiva. El verano conlleva riesgos intrínsecos al uso del coche como dormitorio, tales como las temperaturas extremas, que pueden comprometer la salud de los ocupantes, además de la vulnerabilidad frente a posibles hurtos. Por tanto, la recomendación oficial es extremar la prudencia y verificar siempre la legalidad de la ubicación elegida antes de proceder al descanso.