Comienza el derribo del antiguo cine teatro de Santa Úrsula para construir el nuevo auditorio

Comienza el derribo del antiguo cine teatro de Santa Úrsula para construir el nuevo auditorio

Recurso: Diario de Avisos

Comienzan las labores de derribo del antiguo cine teatro de Santa Úrsula para dar paso a la construcción de un nuevo auditorio municipal que modernizará la oferta cultural del municipio tinerfeño.

La desaparición del antiguo cine teatro de Santa Úrsula marca el fin de una etapa en la vida social del municipio tinerfeño, un proceso que, según ha informado Diario de Avisos, ha comenzado esta semana con el inicio de las labores de derribo. La demolición del edificio, situado en el número 17 de la Carretera España, es el paso previo necesario para la ejecución del futuro auditorio local, una infraestructura con la que el consistorio pretende actualizar su oferta cultural.

El cierre definitivo de estas instalaciones en 2016 fue el preludio de un proceso de degradación física que, según los informes técnicos, hacía inviable cualquier intento de rehabilitación. La decisión de no preservar la fachada original responde a criterios de seguridad y a las exigencias constructivas del nuevo proyecto, que requiere una configuración espacial distinta para cumplir con la normativa vigente en materia de accesibilidad y protección contra incendios.

El alcalde, Juan Acosta, ha confirmado que los trabajos se extenderán durante los próximos días, combinando el uso de maquinaria pesada con técnicas de desmantelamiento manual en los sectores colindantes con la calle Rosario Pérez Correa. Esta metodología es, en gran medida, una respuesta a la complejidad técnica de la obra, supervisada por el arquitecto Abraham Medina Sanabria. La presencia de fibrocemento en la estructura ha obligado a movilizar a operarios especializados para garantizar la retirada y gestión de residuos peligrosos bajo estrictos protocolos de seguridad, una medida que subraya los riesgos asociados a la intervención en edificaciones de mediados del siglo pasado.

Para la ciudadanía, el derribo supone la pérdida de un referente cultural que durante décadas albergó la programación cinematográfica y escénica de la zona norte de la isla. El despliegue de los equipos de demolición, que ha atraído a numerosos vecinos a las inmediaciones del inmueble, pone de manifiesto el valor sentimental de un espacio que, a pesar de su avanzado deterioro, permanecía en la memoria colectiva como un punto de encuentro intergeneracional. La transición hacia el nuevo auditorio no solo implica una renovación arquitectónica, sino también el desafío de sustituir un modelo de gestión cultural tradicional por una infraestructura adaptada a los estándares técnicos y de seguridad del siglo XXI.