
El documental 'Benigno', de David Baute, triunfa en la Seminci con la Espiga Verde
El documental Benigno, dirigido por David Baute, ha sido galardonado con la Espiga Verde y una mención especial en la Seminci, consolidándose como una destacada obra sobre la memoria rural y la sostenibilidad.
El cine documental español atraviesa un momento de madurez creativa, un fenómeno que ha quedado patente en la reciente edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci). Tal y como ha comunicado la productora Tinglado Film, el largometraje Benigno, dirigido por el tinerfeño David Baute, ha logrado un hito significativo en el certamen al obtener la Espiga Verde y una mención especial del jurado en la sección Alquimias.
Este reconocimiento doble subraya la capacidad del cine de autor para conectar con preocupaciones contemporáneas, como la sostenibilidad y la preservación de la memoria rural. La Espiga Verde, en particular, pone en valor la mirada del cineasta sobre el vínculo entre el individuo y su entorno, un tema recurrente en la filmografía de Baute que aquí se materializa a través de la figura de un octogenario que mantiene una relación casi ritual con su tierra y sus semillas. Por su parte, la distinción en la sección Alquimias —un apartado que la Seminci reserva para propuestas que exploran nuevas narrativas— destaca la sensibilidad con la que el filme aborda el paso del tiempo y la identidad en un entorno doméstico que funciona como archivo vivo de una estirpe.
La cinta, que cuenta con un equipo técnico de primer nivel —incluyendo la dirección de fotografía de Mauro Herce, el guion de María Abenia y Baute, la dirección de arte de Silvia Navarro, el montaje de Raul Barrera y el apartado sonoro a cargo de Dori Diaz y Nahuel Palenque—, se perfila ahora como una de las obras más destacadas del circuito nacional. Tras su paso por Valladolid, el documental se prepara para competir en el Festival de Cine Independiente de Barcelona, donde figura entre los cinco títulos españoles seleccionados.
Más allá de su recorrido por festivales, la obra busca ahora su espacio en el circuito comercial. Está previsto que el largometraje llegue a las carteleras de ciudades como Madrid, Barcelona, Bilbao, La Coruña y Sevilla en los próximos meses. La película se centra en la figura de Benigno, un hombre de 88 años que habita la casa donde nació, convirtiendo su cotidianidad y el cuidado de su huerto en un acto de resistencia frente a la desaparición de formas de vida tradicionales. Con este proyecto, Baute no solo retrata a un individuo, sino que documenta una forma de entender la existencia ligada a la herencia familiar y al respeto por el ciclo natural, consolidando a Tinglado Film como una de las productoras más comprometidas con el cine de raíz en Canarias.