La escena electrónica en Canarias se consolida con el regreso de “Dancing is not a crime” en Tenerife

La escena electrónica en Canarias se consolida con el regreso de “Dancing is not a crime” en Tenerife

Recurso: Diario de Avisos

El espacio El Nido en Papagayo Tenerife acogerá este viernes 13 de septiembre el regreso de la propuesta electrónica "Dancing is not a crime", encabezada por el dúo belga Fus!on.

La escena electrónica en Canarias vive un momento de consolidación tras superar las restricciones administrativas que marcaron el periodo post-confinamiento. Según adelanta el portal especializado en ocio nocturno de las islas, el próximo viernes 13 de septiembre, a partir de las 23:00 horas, el espacio El Nido, ubicado en Papagayo Tenerife, acogerá el retorno de la propuesta conceptual “Dancing is not a crime”.

Esta iniciativa, impulsada por el DJ belga residente en la isla, Paxxon, nació originalmente como una reivindicación frente a las normativas sanitarias que, durante la desescalada, llegaron a vetar el baile en los establecimientos de ocio. Más allá de la anécdota histórica, el evento se ha profesionalizado como una plataforma de difusión para el sonido underground, centrando su propuesta estética en los géneros house y tech house.

El eje central de esta segunda edición recae en la actuación del dúo belga Fus!on. Integrado por Juliano y Seby, el proyecto cuenta con una trayectoria de más de una década en la que han refinado una identidad sonora caracterizada por la fusión de texturas percusivas y elementos melódicos. Su propuesta técnica busca una progresión constante en la pista, alejándose de las estructuras lineales para priorizar una narrativa inmersiva.

La programación de la velada se completa con la participación de Nastya Lav, Dave Amerson y el propio Paxxon, quienes completan un cartel diseñado para mantener la continuidad rítmica durante toda la jornada. La persistencia de este tipo de eventos en el archipiélago subraya la recuperación del sector del clubbing, que ha pasado de la resistencia simbólica a la normalización de una oferta cultural que busca atraer a un público especializado en la electrónica de vanguardia.