El CSIF denuncia que el 81% de la escala de mando de la Policía Local opera en precario

El CSIF denuncia que el 81% de la escala de mando de la Policía Local opera en precario

Recurso: Diario de Avisos

El sindicato CSIF denuncia que el 81% de la escala de mando de la Policía Local opera bajo fórmulas de provisionalidad, instando al Ayuntamiento a convocar plazas fijas para garantizar la estabilidad y la independencia del cuerpo.

La estabilidad operativa de la Policía Local se encuentra bajo escrutinio tras las recientes advertencias lanzadas por el sindicato CSIF, que ha puesto el foco en la política de personal del Ayuntamiento. Tal y como recoge la organización sindical, la estructura de mando del cuerpo policial presenta una dependencia estructural de mecanismos de provisión provisional, una práctica que, a juicio de los representantes de los trabajadores, compromete la independencia y la continuidad en la gestión de la seguridad ciudadana.

El análisis de la plantilla revela una fotografía preocupante: el 81% de los puestos de la escala de mando se cubre actualmente mediante fórmulas de temporalidad. Esta situación no es un hecho aislado, sino que responde a un efecto en cadena donde la ocupación interina de una jefatura provoca, por desplazamiento, la vacante en el escalafón inmediatamente inferior, generando una inestabilidad que se traslada a toda la jerarquía. En términos numéricos, el sindicato ha contabilizado al menos 16 posiciones de responsabilidad bajo este régimen.

El desglose de la situación actual es elocuente: la jefatura del cuerpo está ocupada por un subcomisario en comisión de servicios; las tres plazas de subcomisario son desempeñadas por inspectores mediante adscripciones temporales; y, en el caso de los inspectores, la mitad de los puestos se mantiene bajo el mismo esquema. La precariedad se extiende a los subinspectores, donde de 20 plazas, 9 permanecen vacantes y 9 de las 11 ocupadas son temporales, alcanzando un porcentaje de provisionalidad superior al 81%. Asimismo, se ha detectado la intención de cubrir plazas de oficial mediante agentes de la escala básica a través de comisiones de servicio.

Desde una perspectiva administrativa, el uso recurrente de estas figuras —diseñadas originalmente para supuestos excepcionales y de corta duración— plantea interrogantes sobre el cumplimiento de los principios de mérito y capacidad que deben regir el acceso a la función pública. La jurisprudencia española ha sido reiterada al señalar que la provisión de puestos de trabajo debe realizarse, con carácter general, mediante procedimientos ordinarios de concurso o libre designación, evitando que la excepcionalidad se convierta en la norma operativa de la administración.

Ante este escenario, el sindicato ha instado al Consistorio a abandonar la improvisación y ha presentado una hoja de ruta para normalizar la situación. La propuesta exige la creación de un catálogo oficial de puestos, la fijación de un calendario de convocatorias públicas para cubrir las vacantes de forma definitiva y una mayor coordinación entre las áreas de Seguridad y Recursos Humanos. El objetivo, según los representantes sindicales, es poner fin a una dinámica que, al prolongarse en el tiempo, debilita la estructura jerárquica y la capacidad de planificación a largo plazo del cuerpo policial.