
Cristian Mungiu gana la Palma de Oro en Cannes y Los Javis triunfan con el premio a la mejor dirección
El cineasta rumano Cristian Mungiu ha ganado la Palma de Oro en la 79ª edición del Festival de Cannes, donde los directores españoles Javier Calvo y Javier Ambrossi han sido galardonados con el premio a la mejor dirección por su película La bola negra.
La 79ª edición del Festival de Cannes ha concluido con un palmarés que subraya tanto la consolidación de voces europeas consagradas como el impacto del cine español contemporáneo en la escena internacional. Tal y como ha trascendido tras la gala de clausura, el cineasta rumano Cristian Mungiu ha vuelto a alzarse con la Palma de Oro, esta vez por su largometraje Fjord, una obra que disecciona las tensiones de una familia migrante bajo la lupa de las instituciones noruegas. Este reconocimiento marca un hito en la trayectoria del director, quien ya ostentaba el máximo galardón del certamen desde 2007, además de haber sido distinguido anteriormente en las categorías de guion y dirección.
El protagonismo español ha sido uno de los ejes vertebradores de esta edición. Javier Calvo y Javier Ambrossi han compartido el premio a la mejor dirección con el polaco Pawel Pawlikowski. Mientras que el cineasta polaco presentó Fatherland, el dúo español —conocido popularmente como Los Javis— compitió con La bola negra, una cinta inspirada en un texto inconcluso de Federico García Lorca. La película, que cuenta con un reparto coral encabezado por Penélope Cruz y Lola Dueñas, ha destacado por una recepción crítica inusualmente entusiasta, logrando una ovación de veinte minutos en su estreno, una cifra que la sitúa como uno de los fenómenos más relevantes de la historia reciente del festival. Durante su intervención, los directores enfatizaron la dimensión política y social de su obra, vinculando la herencia del trauma generacional con la necesidad de avanzar hacia una mayor libertad para el colectivo LGTBIQ.
La presencia española se completó con la participación de Pedro Almodóvar, quien regresó a la Sección Oficial con Amarga Navidad, y Rodrigo Sorogoyen, cuyo filme El ser querido fue objeto de elogios, particularmente por la interpretación de Javier Bardem. Aunque Bardem figuraba en las quinielas para el premio al mejor actor, el jurado decidió otorgar el galardón de forma compartida a Emmanuel Macchia y Valentin Campagne por su trabajo en Coward, de Lukas Dhont.
El palmarés se ha completado con un reparto de premios que refleja la diversidad de la selección oficial. El Gran Premio del Jurado recayó en la producción rusa Minotaur, de Andrey Zvyagintsev, mientras que el Premio Especial del Jurado fue para la alemana Valeska Grisebach por The Dreamed Adventure. En el apartado de guion, el reconocimiento fue para Emmanuelle Marre por Notre salut (A Man of His Time). Por su parte, el premio a la mejor interpretación femenina fue otorgado ex aequo a Virginie Efira y Tao Okamoto por All of a Sudden, dirigida por Ryûsuke Hamaguchi.
Finalmente, el certamen ha reconocido el talento emergente y otras categorías técnicas: el argentino Federico Luis se hizo con la Palma de Oro al mejor cortometraje por Para los contrincantes, Marie Clémentine Dusabejambo recibió el premio a la mejor ópera prima por Ben’Imana, y la sección Un Certain Regard distinguió a Everytime, de Sandra Wollner, como mejor película. Este palmarés cierra un ciclo en Cannes que, más allá de los premios, ha puesto de manifiesto la capacidad del cine actual para articular discursos sobre la radicalización social y la memoria histórica.