
Ratifican tres años de cárcel para un atracador por robar a dos turistas en Arona
La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha ratificado la condena de tres años de prisión a un hombre por robar con violencia a dos turistas en Arona, manteniendo la pena privativa de libertad aunque reduciendo las multas por lesiones.
La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha ratificado una condena de tres años de prisión para un individuo por un delito de robo con violencia cometido contra dos turistas en las inmediaciones del Centro Comercial Las Verónicas, en Arona, según ha trascendido tras la resolución del recurso de apelación presentado por la defensa. El tribunal, si bien ha mantenido la pena privativa de libertad, ha accedido a rebajar a la mitad las sanciones económicas vinculadas a los dos delitos de lesiones que también se le imputaban al procesado.
El incidente, registrado en la madrugada del 28 de agosto de 2025, se produjo cuando el condenado interceptó a las víctimas utilizando un patinete. La dinámica del suceso, caracterizada por la contundencia física empleada para sustraer un bolso con dispositivos electrónicos y medios de pago, derivó en una caída de los afectados tras ser empujados. Pese a que el varón agredido logró retener momentáneamente al asaltante —solicitando auxilio a un trabajador de un complejo hotelero cercano—, el agresor consiguió escapar, siendo localizado poco después en un local próximo donde fue reconocido por los testigos y el empleado que presenció el altercado.
En el plano jurídico, la defensa había fundamentado su recurso en dos pilares: la supuesta falta de coherencia en los testimonios de los testigos y la omisión por parte del tribunal de instancia de una modificación en las conclusiones del Ministerio Público, que durante el proceso había planteado una reducción de la pena de cárcel a dos años y medio. No obstante, la Sala ha desestimado estos argumentos, validando la solidez de las pruebas testificales —incluyendo la de los agentes policiales— y calificando la valoración de los hechos realizada en la primera instancia como un ejercicio lógico y suficiente para sostener el fallo condenatorio.
Más allá de la pena de cárcel, la resolución judicial confirma la responsabilidad civil del condenado, fijando indemnizaciones de 440 euros para la mujer y 330 euros para el hombre. A estas cuantías se sumará el valor de los efectos sustraídos, cuya cifra exacta se determinará en la fase de ejecución de sentencia. Este caso pone de relieve la importancia de la prueba testifical en los delitos contra el patrimonio cometidos en zonas de alta afluencia turística, donde la identificación rápida de los autores resulta determinante para la eficacia de la respuesta penal en un contexto de seguridad ciudadana que preocupa habitualmente a las autoridades locales en el sur de Tenerife.