
Candelaria inicia las obras de su futura piscina municipal tras una inversión de 8,5 millones de euros
Candelaria ha iniciado las obras de su futura piscina municipal cubierta, un proyecto de más de 8,8 millones de euros que modernizará la oferta deportiva local tras años de paralización administrativa.
La transformación urbanística y deportiva de Candelaria entra en una fase definitiva con el inicio de las obras de su futura piscina municipal cubierta, un proyecto que, según ha informado el consistorio local, ha superado finalmente el trámite del acta de replanteo. Esta infraestructura, cuya ejecución se prolongará durante los próximos dos años, supone una inversión pública superior a los 8,5 millones de euros, a los que se suman otros 350.000 euros destinados específicamente a la adecuación de los accesos, la urbanización del entorno y la dotación de equipamiento deportivo especializado.
La materialización de esta obra, situada en las inmediaciones del pabellón de Punta Larga, pone fin a una dilatada trayectoria administrativa marcada por la incertidumbre. El proyecto, cuya génesis se remonta a 2014 bajo el mandato de José Gumersindo García, sufrió un bloqueo institucional en 2018 cuando la Mesa de Contratación optó por declarar desierta la licitación ante las dudas legales planteadas por la oposición. No fue hasta 2023 cuando el actual equipo de gobierno, encabezado por Mari Brito, logró reactivar el expediente, culminando ahora con el comienzo de los trabajos sobre una parcela de 3.210 metros cuadrados.
Desde una perspectiva técnica, el complejo ha sido diseñado bajo criterios de polivalencia. El vaso principal contará con unas dimensiones de 25 por 12,5 metros, complementado por una piscina de enseñanza de 10,25 por 12,5 metros. El programa funcional se completa con vestuarios, gimnasio, salas para actividades dirigidas y un aparcamiento subterráneo con capacidad para 63 vehículos, una dotación que busca compensar la pérdida de plazas de estacionamiento en superficie que conlleva la intervención.
La alcaldesa, Mari Brito, ha reconocido que la envergadura de la actuación conlleva inevitablemente una alteración en la movilidad del núcleo costero. Ante la supresión de la zona de aparcamiento actual, el Ayuntamiento ha comunicado que lleva meses diseñando alternativas viarias para mitigar el impacto en la rutina de los residentes, solicitando comprensión ante las molestias que se derivarán de la construcción. Esta infraestructura no solo responde a una demanda histórica de la ciudadanía, sino que representa un esfuerzo por modernizar la oferta deportiva del municipio, integrando en un mismo espacio servicios de salud, ocio y formación acuática.