
Coalición Canaria exige una intervención urgente en el cementerio de El Tanque por su estado de deterioro
Coalición Canaria exige al Ayuntamiento de El Tanque una intervención urgente en el cementerio municipal ante el avanzado estado de deterioro y falta de mantenimiento que presentan sus instalaciones.
La gestión de los espacios públicos en El Tanque ha vuelto a situarse en el centro del debate político municipal. Según ha hecho público Coalición Canaria, el cementerio local atraviesa una fase de degradación que ha motivado una exigencia formal al equipo de gobierno socialista para que intervenga de manera urgente en las instalaciones. La formación nacionalista fundamenta su denuncia en las quejas recurrentes de los residentes, quienes han manifestado su disconformidad con el estado actual de un recinto que, por su naturaleza, requiere de una atención constante en términos de salubridad y decoro.
El diagnóstico realizado por los representantes de la oposición tras una inspección ocular en el camposanto revela un desgaste estructural generalizado. Entre las deficiencias más señaladas destaca el estado de la entrada principal, cuya carpintería exterior evidencia una falta de conservación prolongada. Asimismo, el informe de los nacionalistas subraya la presencia de grietas en el mobiliario urbano —específicamente en las jardineras— y un deterioro progresivo en los suelos, elementos que, a juicio de la formación, son sintomáticos de una carencia de mantenimiento preventivo.
Un punto de fricción adicional reside en la situación de los patios que fueron objeto de una remodelación en 2019. A pesar de la reciente inversión realizada hace un lustro, estas áreas presentan hoy desperfectos significativos en sus pavimentos, lo que cuestiona la durabilidad de las intervenciones previas. Ante el anuncio del Ayuntamiento de ejecutar una nueva reforma en otro de los sectores del cementerio, el portavoz local y secretario general de Coalición Canaria, Carlos Alegría, ha instado al ejecutivo municipal a no utilizar esta futura obra como pretexto para postergar las reparaciones necesarias en el resto del recinto.
Desde una perspectiva administrativa, este tipo de reclamaciones pone de manifiesto la tensión habitual en la gestión de infraestructuras municipales, donde la planificación de grandes proyectos de reforma a menudo choca con la necesidad de un mantenimiento ordinario y cotidiano. Para la oposición, el estado del cementerio trasciende la mera cuestión estética, al tratarse de un equipamiento con una alta carga simbólica para la ciudadanía, lo que obliga a las autoridades locales a garantizar unos estándares mínimos de conservación que aseguren la dignidad del espacio.