
Fallece un escalador de 41 años tras sufrir una caída en un barranco de Candelaria, Tenerife
Un escalador de 41 años ha fallecido tras sufrir una caída en un barranco del municipio tinerfeño de Candelaria, donde su cuerpo fue recuperado este domingo tras un complejo operativo de rescate.
La orografía de las medianías de Tenerife ha vuelto a ser escenario de una tragedia en el ámbito de los deportes de riesgo. Según los datos facilitados por el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 112 del Gobierno de Canarias, un escalador de 41 años ha perdido la vida tras sufrir una caída en un barranco del municipio de Candelaria.
El suceso, que se ha saldado con la recuperación del cadáver este domingo, pone de manifiesto la complejidad técnica que requieren los operativos de rescate en zonas de difícil acceso. La intervención se inició en la tarde del sábado, cuando se recibió un aviso alertando de que un deportista se encontraba bloqueado en un punto de la zona de Cuevas de Igonse, en el núcleo de Araya, sin posibilidad de continuar su ascenso ni de descender por sus propios medios.
La logística del rescate se vio condicionada por la caída de la noche y la inaccesibilidad del terreno. Tras el despliegue inicial de los bomberos y efectivos de la Guardia Civil, se constató que el afectado se había precipitado al vacío, quedando su cuerpo en un enclave donde el acceso terrestre resultaba imposible para los equipos de tierra. Ante esta situación, se optó por posponer la extracción aérea hasta las primeras horas de la jornada dominical, una vez que las condiciones de visibilidad y meteorológicas permitieron operar con seguridad.
Para la localización del cuerpo, las autoridades emplearon drones del cuerpo de Bomberos de Tenerife, lo que facilitó las labores de los rescatadores del Grupo de Emergencias y Salvamento (GES) y de la Guardia Civil. Una vez confirmada la ausencia de constantes vitales, se procedió al levantamiento del cadáver.
Este tipo de incidentes subraya la peligrosidad inherente a la práctica de la escalada en barrancos de las islas, donde las condiciones geológicas y los cambios bruscos de luz pueden transformar una situación de bloqueo en una emergencia crítica. La coordinación entre los distintos cuerpos de seguridad —Policía Local, bomberos y equipos especializados de rescate aéreo— resulta fundamental en un archipiélago donde la orografía exige una preparación técnica y física extrema para cualquier actividad en el medio natural.