
La Guardia Civil incauta 375 kilos de hachís y detiene a tres personas en el sur de Tenerife
La Guardia Civil ha detenido a tres personas e incautado 375 kilogramos de hachís tras una persecución en el polígono de Las Chafiras, en el sur de Tenerife.
La lucha contra el narcotráfico en el archipiélago canario ha registrado un nuevo episodio de relevancia tras la reciente operación llevada a cabo por la Guardia Civil en el sur de Tenerife, según ha trascendido en las últimas horas. La intervención, que culminó con la incautación de aproximadamente 375 kilogramos de hachís y la detención de tres individuos, pone de manifiesto la persistencia de las rutas de distribución de estupefacientes en las islas, un fenómeno que las fuerzas de seguridad combaten mediante una vigilancia constante en zonas industriales y puntos logísticos estratégicos.
El operativo, ejecutado por efectivos de la Patrulla Rural de la Compañía de Playa de las Américas, se originó en el polígono de Las Chafiras, en el municipio de San Miguel de Abona. Tras detectar una furgoneta cuya presencia resultó sospechosa, los agentes intentaron interceptar el vehículo, lo que desencadenó una persecución por la zona. Durante el seguimiento, los funcionarios se vieron obligados a emplear señales acústicas y luminosas, llegando a exhibir sus armas reglamentarias —sin efectuar detonaciones— para forzar la detención del conductor y asegurar el control de la situación.
Una vez inmovilizado el vehículo industrial, el registro posterior permitió localizar quince fardos de la sustancia estupefaciente. Las autoridades trabajan ahora bajo la premisa de que los detenidos formaban parte de un eslabón logístico encargado de trasladar la droga hacia un punto de almacenamiento, conocido en el argot policial como "guardería", desde donde se planificaría su posterior fragmentación y venta a pequeña escala.
Los tres arrestados, junto con el alijo intervenido, fueron trasladados a las dependencias del puesto principal de la Guardia Civil en Granadilla de Abona. Se espera que en los próximos días los implicados sean puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de guardia en el Tribunal de Instancia de Granadilla, donde se les imputará un presunto delito contra la salud pública. Este tipo de actuaciones subraya la importancia de la labor de las unidades rurales en la detección temprana de movimientos sospechosos, un factor determinante para desarticular las redes de distribución que operan en el sur de la isla.