
Fallece un guardia civil durante el operativo de evacuación del crucero MV Hondius en Tenerife
Un agente de la Guardia Civil de 63 años ha fallecido de un infarto mientras participaba en el dispositivo de evacuación de los pasajeros del crucero MV Hondius en el Puerto de Granadilla.
La gestión de la crisis sanitaria derivada del brote de hantavirus en el crucero MV Hondius se ha visto ensombrecida por el fallecimiento de un agente de la Guardia Civil durante las labores de evacuación en el Puerto de Granadilla. Tal y como ha informado la prensa local, el efectivo, de 63 años, perdió la vida este domingo a causa de un infarto mientras participaba en el dispositivo de seguridad y traslado de los pasajeros hacia el aeropuerto de Tenerife Sur.
El suceso, que ha conmocionado a los equipos de emergencia desplegados en el muelle industrial, ocurrió en las proximidades del puesto de mando avanzado. A pesar de la presencia inmediata de personal sanitario del Servicio de Urgencias Canario (SUC) y de los intentos de reanimación cardiopulmonar realizados durante más de treinta minutos, los facultativos no pudieron revertir la parada cardiorrespiratoria. La gravedad de la situación obligó incluso a valorar la evacuación aérea del agente hacia un hospital del área metropolitana, una opción que finalmente fue descartada ante la ausencia de respuesta del paciente.
El guardia civil, conocido en el entorno profesional como "Berto", se encontraba en situación de reserva, aunque prestaba servicio activo en la Plana Mayor de la Comandancia de Santa Cruz de Tenerife. Con una trayectoria profesional que abarcaba casi treinta años, el agente residía habitualmente en las instalaciones de la Comandancia de Ofra. Su labor en el operativo de Granadilla de Abona se centraba en la coordinación logística de los movimientos de la Unidad de Helicópteros, un despliegue crítico en el marco de la emergencia epidemiológica que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias.
La ministra de Sanidad, Mónica García, que se encontraba en el lugar supervisando el protocolo de actuación frente al virus, fue informada de inmediato sobre el fatal desenlace. La titular de la cartera ministerial se personó en el punto del incidente para seguir de cerca las labores de asistencia y trasladar sus condolencias a los miembros del instituto armado presentes en el puerto. Este fallecimiento añade una capa de complejidad humana a una operación de evacuación ya de por sí delicada, marcada por la necesidad de contener la propagación del patógeno mientras se garantiza la asistencia a los afectados por el brote.