
Guardia Civil refuerza controles de luces antiniebla.
La Guardia Civil intensifica los controles en carretera para asegurar el uso correcto de las luces antiniebla, esenciales para la seguridad vial y sujetas a multas por su uso indebido o ausencia.
Ver bien es clave al conducir. Cuando la lluvia, la niebla o el mal tiempo dificultan la visión, la seguridad en la carretera disminuye y debemos tener mucha más precaución.
Por eso, la Guardia Civil ha reforzado los controles en las carreteras de Canarias y del resto de España. Su objetivo es mejorar la seguridad vial y reducir los accidentes, prestando especial atención al uso correcto de las luces antiniebla. Estas luces son esenciales, sobre todo en invierno, cuando la niebla, la lluvia o las bajas temperaturas reducen mucho la visibilidad.
Todos los coches llevan una o dos luces antiniebla traseras de color rojo para que otros conductores vean nuestra posición. Sin embargo, no todos tienen luz antiniebla delantera, ya que no es obligatoria y suele encontrarse en los vehículos más modernos.
El Reglamento General de Circulación (artículo 106) detalla cuándo usar estas luces. La luz antiniebla delantera se puede encender en situaciones de niebla, lluvia intensa, nevada o nubes densas de polvo o humo, y también en tramos de carreteras estrechas con muchas curvas. Por su parte, la luz antiniebla trasera, que es más potente, solo debe usarse cuando las condiciones son especialmente desfavorables, como niebla muy densa, lluvia muy fuerte, nevada intensa o nubes densas de polvo o humo.
La Dirección General de Tráfico (DGT) recuerda que no usar las luces antiniebla cuando la visibilidad lo exige es una infracción grave, sancionada con 200 euros. Pero ojo, también te pueden multar por usarlas sin necesidad; en ese caso, es una infracción leve con una multa de 100 euros.
RACE ha publicado una serie de recomendaciones para conducir con niebla: