
Desarticulan en Tenerife a una banda dedicada al robo de productos agrícolas
La Guardia Civil ha desarticulado en el norte de Tenerife a un grupo criminal especializado en robos agrícolas, investigando a siete personas tras la recuperación de más de una tonelada de productos sustraídos en fincas de Icod de los Vinos y La Matanza de Acentejo.
La seguridad en el sector primario canario vuelve a estar en el punto de mira tras la reciente operación desarrollada por la Guardia Civil en el norte de Tenerife, donde siete personas han sido puestas bajo investigación por su presunta implicación en una oleada de robos agrícolas. Tal y como recoge el Instituto Armado, el Equipo ROCA —especializado en la vigilancia de explotaciones rurales— ha desarticulado un grupo que operaba en fincas de Icod de los Vinos y La Matanza de Acentejo, logrando recuperar cerca de una tonelada de aguacates y 280 kilos de plátanos.
El modus operandi de los investigados, cinco hombres y dos mujeres con edades comprendidas entre los 25 y los 50 años, evidenciaba una planificación previa. Al residir en las proximidades de los terrenos afectados, el grupo lograba monitorizar las rutinas de los propietarios y medianeros, aprovechando los momentos de ausencia para acceder a las fincas, en ocasiones saltando los vallados perimetrales. La logística incluía una clara división de tareas: mientras unos ejecutaban la sustracción, otros permanecían en el exterior realizando labores de vigilancia y transporte.
La intervención policial permitió, además, poner el foco en la cadena de comercialización ilícita. En una de las actuaciones, agentes del puesto principal de Icod de los Vinos interceptaron un vehículo que transportaba 280 kilos de plátanos recién sustraídos, procediendo a la detención del conductor, quien además carecía de permiso de circulación. Paralelamente, la colaboración entre el Equipo ROCA, la Patrulla Fiscal y Frontera (PAFIF) y el Seprona permitió inspeccionar establecimientos comerciales de la zona. En uno de estos locales, se hallaron cajas de aguacates sin trazabilidad, lo que ha derivado en la apertura de expedientes sancionadores por incumplimiento de la Ley 6/2019 de Calidad Agroalimentaria.
Este tipo de delitos no solo supone un quebranto económico directo para los agricultores, sino que pone en riesgo la salud pública al introducir en el mercado productos que eluden los controles sanitarios obligatorios. La normativa vigente es estricta al respecto: la falta de etiquetado y documentación que garantice el origen de los alimentos puede acarrear sanciones que oscilan desde el apercibimiento hasta multas de hasta tres millones de euros en los casos más graves. La reincidencia de los implicados, que ya contaban con antecedentes por hechos de naturaleza similar, subraya la persistencia de un problema que afecta a la rentabilidad y estabilidad del campo tinerfeño.