
El Cisneros La Laguna inicia la pretemporada con el reto de la Superliga y la CEV Challenge Cup
El Cisneros La Laguna ha iniciado su pretemporada bajo la dirección de Máximo Torcello con el objetivo de afrontar con garantías su regreso a la competición europea y la Superliga Masculina 2026/27.
El Cisneros La Laguna ha inaugurado oficialmente su preparación para el ejercicio 2026/27, un ciclo que se presenta como un punto de inflexión para la entidad tinerfeña al combinar su participación en la Superliga Masculina con el retorno a la escena continental a través de la CEV Challenge Cup. Según ha informado el propio club, el equipo ha comenzado ya un periodo de trabajo físico y táctico que se extenderá durante el próximo mes y medio, con el objetivo de llegar en condiciones óptimas al debut liguero, fijado para el 17 de octubre en la pista del Leganés.
La configuración de la plantilla refleja una estrategia de continuidad equilibrada con una renovación profunda. Bajo la dirección técnica del argentino Máximo Torcello, quien asume el mando del banquillo, el bloque mantiene a figuras consolidadas como Sergio Noda, Nacho Roberts, Thomas Sleurink, Fabián Flores, Fran Duque, Adrián Oliva, Erick Costa e Izunna Okafor. A este núcleo se han integrado seis nuevas incorporaciones: Nacho Espelt, Aaron Jódar, Gerard Rejón, Thiago Pozzato, Michal Trubač y Edgar Rodríguez.
Para el presidente de la institución, Tomy López, el reto de esta temporada trasciende la mera estadística. Si bien la hoja de ruta competitiva contempla alcanzar la Copa y las eliminatorias por el título, la directiva ha enfatizado la importancia de consolidar un estilo de juego atractivo que conecte con la grada. Por su parte, Torcello ha subrayado que su prioridad inmediata es la cohesión grupal, buscando dotar al conjunto de una identidad definida que le permita afrontar con solvencia la doble exigencia de las competiciones nacional y europea.
Este inicio de pretemporada resulta crucial para un club que busca consolidarse en la élite del voleibol español. La participación en la CEV Challenge Cup no solo supone un desafío logístico y deportivo, sino que también sitúa al Cisneros La Laguna en un escaparate internacional que exige una mayor profundidad de banquillo y una gestión de esfuerzos más rigurosa. La serie de encuentros amistosos programados para las próximas semanas será el termómetro definitivo para evaluar la integración de los nuevos fichajes y la capacidad del equipo para adaptarse a las exigencias de un calendario que se prevé altamente demandante.