
El Chimisay de Puerto de la Cruz reabrirá como espacio cultural
Tras 17 años de silencio, el emblemático cine Chimisay de Puerto de la Cruz reabrirá sus puertas como auditorio y centro cultural, impulsado por el Ayuntamiento.
El antiguo cine Chimisay de Puerto de la Cruz está a punto de reabrir sus puertas. Cerró en 2008, pero pronto se convertirá en un nuevo espacio para todos. El Chimisay fue mucho más que una sala de cine; era un lugar mágico que nos transportaba a otros mundos y un punto de encuentro para jóvenes y mayores, con el inconfundible olor a cotufas y el sonido del proyector.
Allí, los vecinos de Puerto de la Cruz se asustaron con las fauces de Tiburón, viajaron a una galaxia muy, muy lejana con Star Wars, sufrieron al ver que Jack no cabía en la tabla del Titanic, o descubrieron por primera vez el mundo mágico de Hogwarts con las primeras películas de Harry Potter. Hoy, tras 17 años de silencio, este cine que fue un refugio para amantes del séptimo arte de todas las edades, vuelve a la vida, aunque ahora como auditorio.
Sus paredes guardan 53 años de historias de miles de portuenses de distintas generaciones. Esos recuerdos dejaron de crearse cuando su gran telón granate bajó por última vez el 17 de octubre de 2008. Aquello dejó un vacío en el municipio y obligó a muchos a buscar otros cines. Incluso el nombre del Chimisay tiene su propia historia: es una palabra guanche que hace referencia a la playa de Güímar donde los antiguos pastores encontraron la imagen de la Virgen de Candelaria, hoy conocida como El Socorro.
La recuperación del edificio empezó a concretarse el 16 de mayo de 2025, cuando el Ayuntamiento anunció su compra. Meses más tarde, el 14 de noviembre, el consistorio formalizó la adquisición por 1.570.000 euros. Desde entonces, el Chimisay es propiedad municipal y la idea es convertirlo en un espacio para actividades culturales, artísticas, educativas e institucionales. El Ayuntamiento de Puerto de la Cruz espera que las obras comiencen en 2026.
Aunque el Chimisay abrió como cine, pronto se convirtió en mucho más, siendo uno de los centros culturales y de ocio más importantes de Puerto de la Cruz. Se construyó en el mismo terreno donde antes estaba el Teatro Topham, que fue demolido en 1969 para levantar un edificio más moderno, a la altura del crecimiento urbanístico y turístico del municipio.
Este moderno edificio se inauguró el 3 de enero de 1972. El acto fue presentado por el actor Tom Hernández, nacido en Puerto de la Cruz y con una carrera consolidada en Hollywood, Estados Unidos. Desde ese día, su pantalla fue una ventana al mundo para una ciudad que vivía un momento de gran expansión económica y social.
Durante décadas, el cine acompañó el crecimiento de la ciudad y del turismo. En sus mejores años, fue sede de estrenos, festivales escolares y actos políticos y comunitarios. Con el tiempo, también se adaptó a las nuevas formas de ver cine y llegó a convertirse en multicines.
Las historias personales vividas en el Chimisay merecen un capítulo aparte. María Bello, por ejemplo, tiene que preguntarle a su padre para recordar la primera vez que fue al cine. Tenía 4 años y fue al estreno de "Gremlins". "La entrada para adultos costaba 250 pesetas (1,50 euros) y para niños 50 pesetas (0,30 euros) porque era un estreno", explica. El precio normal, sin embargo, era de 100 pesetas (0,60 euros).
También recuerda los descansos durante las películas. Cuando se encendían las luces, se abrían las cortinas y las puertas, y los espectadores salían rápidamente al baño o a comprar golosinas. "Siempre compraba palomitas o regalices", añade Bello. No recuerda cuánto duraban los descansos, pero sí que dejaban la última cortina abierta para "que pudieras entrar y, si no llegabas a tiempo, el acomodador te iluminaba el camino a tu asiento con una linterna".
Carmen García también guarda muchos recuerdos del Chimisay. Todavía recuerda la larguísima cola que se formó el día que fue a ver "Titanic". No recuerda el precio de la entrada, "porque han pasado muchos años", pero sí la gran expectación por ver a Jack y Rose en la gran pantalla. En el Chimisay también estuvo con sus hijos para disfrutar de "La Guerra de las Galaxias", sin saber entonces que esa saga marcaría a varias generaciones. García asegura que le hubiera encantado que sus nietos "disfrutaran del Chimisay".
Pero el paso del tiempo y la competencia acabaron imponiéndose. La apertura de Yelmo Cines en el Centro Comercial La Villa, en La Orotava, marcó el inicio del declive del Chimisay, que cerró sus puertas como cine definitivamente en 2008. Ahora, el Ayuntamiento se encarga de su recuperación.