El Chimbesque conquista la Copa Cajasiete y logra un triplete histórico en la lucha canaria

El Chimbesque conquista la Copa Cajasiete y logra un triplete histórico en la lucha canaria

Recurso: El Día

El Club de Lucha Chimbesque conquista la Copa Cajasiete de Primera Categoría tras vencer al Rosario de Valle de Guerra, logrando así un histórico triplete esta temporada.

El Club de Lucha Chimbesque ha culminado una temporada histórica al alzarse con la Copa Cajasiete de Primera Categoría, un título que, según ha informado la prensa local, consolida un triplete sin precedentes para la entidad de San Miguel de Abona. Este éxito deportivo se materializó el pasado domingo en el terrero de Tasagaya, en Güímar, donde el equipo logró imponerse al Rosario de Valle de Guerra por un ajustado 12-11.

El desenlace de la competición estuvo marcado por el enfrentamiento entre los puntales de ambos conjuntos. Con el marcador en contra para los sanmigueleros (10-11), Eusebio Ledesma logró superar a Fabián Rocha en la segunda agarrada, tras una primera manga que concluyó en tablas. Este movimiento resultó determinante para equilibrar la balanza, permitiendo que, posteriormente, Adel Chimbesque asegurara el triunfo definitivo al vencer a Cristian Arbelo, quien previamente había eliminado a Víctor Pimienta.

El desarrollo de la final reflejó la competitividad de una temporada en la que el Chimbesque ha mostrado una regularidad notable. Durante los compases iniciales, el conjunto de San Miguel tomó la iniciativa gracias a la actuación de Lamine Dieng, aunque el equipo de Valle de Guerra logró igualar la contienda en el ecuador del encuentro, situando el 7-7 en el electrónico.

Este trofeo cierra un ciclo competitivo excepcional para el club, que ya había logrado previamente la Liga Caixabank de Tenerife y el Torneo DISA Gobierno de Canarias el pasado 19 de julio. Con este resultado, el Chimbesque no solo añade un nuevo título a su palmarés, sino que también supera el recuerdo de la final perdida el año anterior frente al Victoria. La trayectoria de Ledesma, quien ha mantenido una eficacia casi absoluta durante todo el curso, se erige como el pilar sobre el que se ha construido este dominio en la lucha canaria, una disciplina que, más allá de la técnica individual, requiere de una gestión estratégica de los recursos humanos en momentos de máxima presión, tal como se evidenció en la jornada güimarera.