
Campo de fútbol en Charco del Pino: jugar en un campo minado por 850.000 euros
En Granadilla de Abona llevan años esperando la prometida remodelación de un campo de fútbol en estado ruinoso, que se retrasa debido a la burocracia y las disputas políticas.
El campo de fútbol de Charco del Pino, en Granadilla de Abona, lleva años en un estado lamentable. Tiene muchos problemas y está mal mantenido. Jugar allí se ha vuelto simplemente peligroso para la salud.
El club local tiene muchos equipos juveniles, un equipo femenino e incluso uno regional que recientemente ascendió a la primera división. Pero tienen que conformarse con vestuarios viejos, gradas destrozadas, una pista de atletismo alrededor del campo que solo estorba para jugar, una iluminación deficiente y, lo más importante, un campo que tiene más de 20 años.
Los futbolistas ya bromean diciendo que jugar en este campo es como caminar por un campo minado. Puedes pisar mal y rasparte, quemarte o, lo que es peor, sufrir una lesión grave. "Llevamos casi 20 años jugando en este césped, aunque debería cambiarse cada 10", se lamenta Mario Ventura, presidente del club. "Nuestro fisioterapeuta dice que los jugadores están sometidos a una tensión tremenda".
Marcos Antonio Rodríguez Santana, responsable de obras públicas en Granadilla de Abona, ha explicado que ya existe un proyecto aprobado para renovar el campo. Primero retirarán el césped viejo, nivelarán y asfaltarán el terreno, luego colocarán un nuevo césped artificial, modernizarán el sistema de riego y harán un desagüe para el agua de lluvia. También tienen previsto renovar los soportes y el cableado de la iluminación, pero esto ya depende de la concejalía de deportes.
Inicialmente se pretendía gastar 808.000 euros en ello, pero tras las inspecciones y modificaciones, la cantidad ascendió a 851.274 euros.
Uno de los principales problemas era que el campo pertenece a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). Para hacer algo allí, había que obtener el permiso de la federación. Esto añadió trámites innecesarios y retrasó el proceso.
Además, el campo está situado cerca de un barranco, por lo que el Consejo Insular de Aguas exigió la construcción de un sistema de recogida de aguas pluviales. Y también hay varias estructuras hidráulicas, por lo que hubo que negociar con tres organizaciones diferentes.
Según DIARIO DE AVISOS, el proyecto se paralizó porque no fue aprobado en el pleno del Gobierno. Según el funcionario, esto supuso un gran obstáculo.
Rodríguez reconoce que él también tiene parte de culpa, pero acusa al anterior gobierno, en el que él también estaba, de haber utilizado esta renovación "como arma política y de haber engañado a padres, hijos y trabajadores".
El ayuntamiento promete que, una vez cumplidos todos los trámites, las obras comenzarán antes de finales de agosto.
Pero en el club no se lo creen mucho. "Todo se ha hecho de forma un poco extraña. Se podría haber hecho todo más rápido y las obras ya estarían en marcha", dice Ventura. "No sabemos cuándo empezarán ni a dónde nos trasladarán. Todos los campos de alrededor están ocupados. Es muy difícil planificar así la temporada".
En Charco del Pino llevan varios años esperando un nuevo césped. Esperan que esta vez todo salga bien y que por fin tengan un campo moderno para practicar deporte.