El CD Unión Isora denuncia precariedad en sus instalaciones y falta de ayudas municipales

El CD Unión Isora denuncia precariedad en sus instalaciones y falta de ayudas municipales

Recurso: Diario de Avisos

El Club Deportivo Unión Isora denuncia una situación de precariedad en el campo municipal y el impago de subvenciones, lo que pone en riesgo la continuidad del fútbol base y femenino en el municipio.

La viabilidad del fútbol base y femenino en Guía de Isora atraviesa un momento crítico. Tal y como ha informado Diario de Avisos, el Club Deportivo Unión Isora ha denunciado públicamente una situación de precariedad en el campo municipal Tomás Hernández Alonso, un escenario que, lejos de ser un mero problema de mantenimiento, amenaza con comprometer la continuidad de las categorías formativas y la reciente sección femenina de la entidad.

El conflicto tiene su origen en una serie de demandas trasladadas por la directiva al concejal de Deportes, Oliver Afonso, el pasado 30 de junio. Tres meses después, el club sostiene que no se ha ejecutado ninguna de las intervenciones solicitadas, las cuales califican de carácter urgente. Entre las deficiencias señaladas destacan problemas estructurales en el sistema de iluminación, fallos en la red de saneamiento y fontanería de los vestuarios, la ausencia de suministro de agua en los aseos destinados al público y la necesidad de instalar protecciones perimetrales hacia el barranco colindante para evitar accidentes. A estas carencias físicas se suma una reivindicación administrativa: la recuperación de la gestión de la cantina, una fuente de ingresos tradicional para el club.

La situación se agrava por un estrangulamiento financiero que, según la entidad, deriva de la falta de abono de la subvención municipal correspondiente a este ejercicio. Este retraso en la transferencia de fondos públicos ha dejado al club sin liquidez para afrontar compromisos básicos, como el pago de las fichas de las jugadoras, lo que sitúa al proyecto deportivo femenino en una posición de vulnerabilidad extrema.

Este escenario pone de relieve la tensión habitual entre las entidades deportivas locales y las administraciones municipales en cuanto a la gestión de infraestructuras públicas. La Ley del Deporte y las normativas autonómicas vigentes en Canarias subrayan la responsabilidad de los ayuntamientos en el mantenimiento de las instalaciones de titularidad pública, garantizando que cumplan con los estándares de seguridad e higiene necesarios para la práctica deportiva. La falta de respuesta por parte del Consistorio isorano, que hasta el momento no ha ofrecido explicaciones sobre el estado de las ayudas económicas ni sobre el calendario de reparaciones, añade incertidumbre a un colectivo que reclama mayor transparencia y respeto a su autonomía de gestión, recordando que el trabajo realizado por técnicos y familias se sustenta en el voluntariado.