
El "Caso Camisetas" del CD Tenerife, a juicio con tres investigados.
La jueza del "caso Camisetas" del CD Tenerife ha transformado las diligencias previas en Procedimiento Abreviado, al hallar indicios suficientes contra tres personas por presunta apropiación indebida, hurto y receptación de material deportivo del club.
La instrucción del conocido como "caso Camisetas", que investiga una presunta trama de sustracción y venta clandestina de material deportivo del Club Deportivo Tenerife, ha dado un paso decisivo. La magistrada María de los Ángeles Lorenzo-Cáceres Farizo, titular del Juzgado de Instrucción número cuatro de Santa Cruz de Tenerife, ha acordado la transformación de las diligencias previas en Procedimiento Abreviado, tal y como adelanta EL DÍA. Esta decisión implica que la jueza considera que existen indicios suficientes para continuar el proceso contra tres personas por delitos que podrían encuadrarse en la apropiación indebida, en su modalidad de administración desleal, hurto y receptación.
La resolución judicial, que concluye la fase de investigación iniciada en febrero de 2025 a raíz de un atestado de la Guardia Civil, detalla una presunta operativa continuada en el tiempo. Según el auto, un empleado del CD Tenerife, responsable del material deportivo del primer equipo, habría estado desviando prendas oficiales almacenadas en el Estadio Heliodoro Rodríguez López desde una fecha indeterminada. Este material incluía equipaciones de la marca Hummel, actual proveedor, así como de anteriores como Puma y Luanvi, destinadas tanto al uso del equipo como a la venta en la tienda oficial.
El empleado, que tenía acceso directo a los almacenes y gestionaba los pedidos, habría trasladado estas prendas a un local en San Cristóbal de La Laguna, gestionado por el presidente de una peña del CD Tenerife, quien figura como el segundo investigado. En un registro de este local, ordenado por la jueza el 26 de febrero de 2025, se encontraron 2.998 prendas del CD Tenerife, valoradas en 120.829,76 euros, además de 335 de Puma y 157 de Luanvi, cuyo valor no ha podido ser cuantificado. Entre el material intervenido, se hallaron equipaciones del primer equipo ya serigrafiadas con patrocinadores y nombres de jugadores, prendas que, según el club, no se destinan a la venta al público. También se localizaron cajas de cartón con el destinatario "Club Deportivo Tenerife" y la mención "a la atención del coordinador del estadio", junto al número de teléfono del empleado investigado.
El local operaba de forma discreta, mediante el "boca a boca", y las ventas se realizaban mayoritariamente en efectivo. No obstante, la investigación ha documentado 319 operaciones por Bizum entre octubre de 2021 y febrero de 2025, sumando 21.222,80 euros, con conceptos como "ropa del tfe" o "camiseta tete". Un informe económico también revela que el responsable del local ingresó 54.085 euros en efectivo en su cuenta bancaria entre 2018 y 2024. Las conversaciones telefónicas intervenidas entre los dos primeros investigados, con frases como "Ya tengo 3 cajas preparadas" o "Por la puerta cero la podemos sacar", junto a fotografías de prendas y referencias a precios y la preferencia por el cobro en efectivo ("no era autónomo y no quería tener problemas"), refuerzan los indicios.
La investigación también apunta a un tercer implicado, quien presuntamente adquiría grandes volúmenes de prendas para su reventa. En su teléfono se encontraron listados de pedidos y 42 archivos PDF denominados "mercancía y entrega a cuenta", que contabilizan 1.166 prendas por un valor de 16.739 euros, con pagos registrados por 13.980 euros y un saldo pendiente de 2.759 euros. Mensajes como "quiero pagarte una parte de lo que he vendido y coger algunas cosas" sugieren un posible reparto de beneficios, según la magistrada.
Durante la fase de instrucción, declararon el exdirector de Marketing y el actual secretario general del club. Ambos confirmaron que el empleado investigado tenía acceso a las llaves de los almacenes y otras dependencias del estadio. El exdirector de Marketing añadió que la tienda oficial tenía tres llaves y que el empleado poseía las de la alarma y la puerta, lo que lleva a la instructora a sospechar que la sustracción podría haberse extendido a la tienda, aunque el empleado negó tener dichas llaves. El mismo testigo indicó que, pese a haberse aprobado partidas de ropa por 1,2 millones de euros, no había existencias suficientes para el primer equipo y la cantera, y que solo la tienda oficial tenía un inventario informatizado. El secretario general, por su parte, afirmó que el empleado "intentaba que las llaves de las instalaciones estuvieran en pocas manos" y que entregaba "una hoja arrancada de una libreta" con las prendas sobrantes para su venta en tienda.
Asimismo, se constató que el CD Tenerife había adquirido una máquina de serigrafía que no se utilizaba, mientras una empresa externa facturó al club 329.680,60 euros por trabajos de serigrafía entre las temporadas 2019/2020 y 2024/2025. En cuanto al patrimonio del coordinador del estadio, un informe económico incluido en el auto señala que poseía un saldo de 154.028,80 euros en una cuenta a marzo de 2025, destacando la ausencia de movimientos habituales de consumo, lo que se considera un indicio de posible uso de dinero en efectivo para gastos diarios.
La Fiscalía y las acusaciones disponen ahora de un plazo de diez días para presentar sus escritos de acusación o solicitar el archivo de la causa, marcando el siguiente hito en este proceso judicial que ha puesto el foco en la gestión interna del material deportivo del club.