
El Tanque inaugura 'Donde cantan los pelícanos', una reflexión de Carlos Nicanor sobre la migración en el Atlántico
El Espacio Cultural El Tanque inaugura este sábado Donde cantan los pelícanos, una instalación del artista Carlos Nicanor que explora la movilidad humana y la conexión atlántica entre Canarias y Senegal.
El Espacio Cultural El Tanque, en Santa Cruz de Tenerife, se prepara para acoger una propuesta que trasciende la mera exhibición escultórica para adentrarse en la cartografía de la movilidad humana. Tal y como ha trascendido recientemente, el recinto gestionado por el Gobierno de Canarias inaugurará este sábado a las 12.00 horas Donde cantan los pelícanos, una intervención del artista grancanario Carlos Nicanor que permanecerá abierta al público hasta el próximo 10 de agosto.
La muestra, bajo la curaduría de Dalia de la Rosa, propone una relectura del Atlántico no como una barrera estática, sino como un espacio de tránsito y conexión. A través de una instalación que altera la percepción espacial del antiguo depósito de combustible, Nicanor articula un archipiélago artificial compuesto por estructuras flotantes. Este planteamiento busca desmantelar la visión tradicional de la insularidad como un entorno hermético, sustituyéndola por una narrativa de geografía errante que vincula directamente el litoral canario con la costa de Saint-Louis, en Senegal.
El origen de este trabajo se localiza en la estancia del escultor en el país africano durante junio de 2025, en el marco del programa Transversia de Océan&Savane. Durante aquel periodo, el autor exploró la manipulación de redes de pesca y cabos náuticos, materiales que ahora cobran un nuevo significado en la sala tinerfeña al ser empleados para representar la orografía de los territorios insulares. La obra, por tanto, se aleja de las idealizaciones románticas para centrarse en la realidad material de la migración, la intemperie y la búsqueda de destino.
La trayectoria de Carlos Nicanor, formado en la Universidad de La Laguna y con una carrera consolidada desde 2002, se caracteriza por una constante experimentación con el objeto cotidiano, una línea de trabajo que le ha valido reconocimientos como el Premio Manolo Millares o el Excellens de la Real Academia Canaria de Bellas Artes. Por su parte, Dalia de la Rosa aporta a este proyecto una sólida base teórica, consolidada tras años de investigación sobre la insularidad y la gestión cultural en instituciones como el CAAM o TEA Tenerife Espacio de las Artes. La colaboración entre ambos subraya la importancia de los procesos de creación contemporánea como herramientas para el análisis crítico de la realidad social y geográfica que define a las islas en el contexto atlántico actual.