
Carlos Casas revoluciona el cine expandido con 'Krakatoa' en el Festival de Las Palmas
El cineasta Carlos Casas presenta Krakatoa en el Festival de Las Palmas, una propuesta de cine expandido que utiliza una inmersiva arquitectura sonora y lumínica para reflexionar sobre la crisis climática y la experiencia sensorial.
La reciente presentación de Krakatoa en el 25º Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria marca un punto de inflexión en la trayectoria del cineasta barcelonés Carlos Casas. Tal y como ha trascendido durante el certamen, la obra se aleja de las estructuras narrativas convencionales para proponer una inmersión física en el fenómeno volcánico, un proyecto que ha contado con el respaldo financiero del ICAA y del Cabildo de Tenerife tras su paso por el mercado de cine Mecas.
La propuesta de Casas no busca la representación documental al uso, sino que articula un discurso sobre la crisis climática contemporánea a través de la potencia sonora y lumínica. Para ello, el director ha contado con la colaboración de Nicolas Becker —galardonado con un Óscar por su labor en The Sound of Metal—, quien ha diseñado una arquitectura acústica que recrea la magnitud del evento sísmico ocurrido en Indonesia en 1883. Este despliegue técnico, que ha requerido un presupuesto de 400.000 euros, se apoya en registros visuales de erupciones capturados recientemente en Islandia, integrando la luz como un elemento terapéutico y de introspección que, debido a su intensidad, requiere advertencias específicas para espectadores con fotosensibilidad.
Más allá de la pantalla, el proyecto subraya la necesidad de repensar el ecosistema de la exhibición cinematográfica. Casas defiende la superación de los formatos tradicionales mediante el cine expandido, una vertiente que ya ha explorado en el Festival de Róterdam con sistemas de vibración y que continuará en el festival PlayDoc de Galicia, donde se realizarán sesiones con efectos de sala en directo. Esta voluntad de trascender la sala convencional responde a una estrategia de distribución que ya ha cosechado éxitos, como el premio del público en el festival Punto de Vista de Pamplona, y que contempla circuitos especializados en el norte de Europa.
La obra, que se perfila como un ejercicio de resistencia cultural frente a la pasividad del espectador, llegará a las salas españolas a finales de este año, con una parada confirmada en el TEA Tenerife Espacio de las Artes. Con este trabajo, Casas no solo documenta la geología, sino que utiliza el sonido como un vehículo de conocimiento, reafirmando la vigencia de las salas de cine como espacios de experimentación sensorial frente a la hegemonía de las plataformas digitales.