La reforma de la plaza de la Patrona de Candelaria elimina plazas de aparcamiento en el casco histórico

La reforma de la plaza de la Patrona de Candelaria elimina plazas de aparcamiento en el casco histórico

Recurso: Diario de Avisos

La remodelación integral del entorno de la plaza de la Patrona de Candelaria entra en una fase crítica que eliminará permanentemente las plazas de aparcamiento en la calle Antón Guanche para avanzar en una obra cuyo presupuesto supera ya los 19 millones de euros.

La transformación urbanística de Candelaria, considerada la intervención municipal de mayor envergadura en lo que va de siglo, atraviesa una fase crítica que afectará de forma permanente a la movilidad en el casco histórico. Según adelanta Diario de Avisos, el proyecto de remodelación integral de la plaza de la Patrona de Canarias y su entorno ha entrado en una etapa de canalizaciones en la calle Antón Guanche que supondrá la eliminación definitiva de las plazas de aparcamiento en el tramo comprendido entre el cruce de Santa Ana y la curva de La Magdalena.

Esta reconfiguración del espacio público, que el Cabildo de Tenerife ejecuta bajo un presupuesto que ha escalado de los 15,1 millones de euros iniciales a superar los 19 millones tras la modificación contractual aprobada el pasado diciembre, responde a la necesidad de subsanar patologías estructurales detectadas en el borde costero. Dicho incremento presupuestario, sumado a la ampliación de los plazos de ejecución —que superan los 36 meses previstos originalmente—, subraya la complejidad técnica de una obra que abarca unos 20.000 metros cuadrados, incluyendo el paseo de San Blas y la plaza de los Artesanos.

La supresión de estacionamientos se llevará a cabo de manera progresiva, a medida que avancen los trabajos, manteniendo únicamente la reserva vinculada al garaje con vado situado junto al Ayuntamiento Viejo. Si bien la institución insular asegura que se habilitarán puntos de aparcamiento alternativos en las zonas de intervención para mitigar las molestias, aún no se ha precisado el número total de plazas que desaparecerán ni si se contempla una compensación definitiva en el entorno. Por su parte, el consistorio ha garantizado la continuidad del tránsito peatonal y el acceso a los inmuebles afectados mediante la instalación de pasarelas metálicas.

Más allá de la reordenación del tráfico, el proyecto busca dotar al municipio de nuevas infraestructuras culturales y turísticas, destacando la construcción de un edificio rampa que albergará un museo sacro, una sala multifuncional y una oficina de turismo. Esta actuación no solo redefine la estética del núcleo de la Basílica, sino que plantea un nuevo modelo de convivencia entre el uso peatonal y la gestión de servicios en una de las zonas de mayor afluencia de visitantes en la isla.