
La remodelación de la plaza de la Patrona de Canarias se encarece y retrasa por deficiencias estructurales
La remodelación de la plaza de la Patrona de Canarias en Candelaria enfrenta nuevos retrasos y un sobrecoste de casi cuatro millones de euros debido a deficiencias estructurales detectadas en el paseo de San Blas.
La remodelación de la plaza de la Patrona de Canarias, un proyecto que acumula más de dos décadas de gestación administrativa, se enfrenta a un nuevo escenario de incertidumbre técnica y presupuestaria. Tal y como recoge la información publicada recientemente, la intervención, que debería haber concluido en diciembre de 2027 tras iniciarse formalmente el pasado 27 de diciembre de 2024, se ve ahora condicionada por la detección de deficiencias estructurales en el paseo de San Blas.
Este contratiempo, identificado en julio de 2025, ha forzado una reconfiguración del plan de obra original. La necesidad de reforzar la cimentación en la zona colindante al convento dominico —expuesta de forma recurrente a la erosión marina— ha elevado el presupuesto de adjudicación de los 15,1 millones de euros iniciales hasta los 19 millones. A pesar de que los trabajos no se han interrumpido, la falta de aprobación del modificado técnico, pendiente desde hace diez meses a la espera de informes sectoriales como el de la Dirección General de Costas, pone en entredicho el nuevo horizonte de finalización, que se desplaza hasta mediados de 2028.
El impacto de este retraso trasciende lo meramente administrativo, generando una creciente inquietud entre los residentes y el tejido comercial de Candelaria. Ante esta situación, el Ayuntamiento y el Cabildo insular han anunciado una próxima convocatoria informativa para exponer el estado actual de las actuaciones. Mientras se dirime la aprobación del modificado, la ejecución avanza en otros frentes, como la pavimentación de la plaza y la construcción del edificio en rampa que conectará la calle Antón Guanche con el espacio público, el cual albergará un museo sacro, una sala multifuncional y servicios turísticos.
La historia de esta obra es, en esencia, la crónica de una dilatada tramitación pública que comenzó a gestarse en junio del año 2000, bajo la presidencia de Ricardo Melchior, y que ha sufrido múltiples transformaciones, incluyendo la eliminación de elementos previstos en el diseño de 2010, como el aparcamiento subterráneo y la cascada del Barranco de Tapia. El proyecto actual, presentado en abril de 2022 por la anterior corporación insular, llega ahora a una fase crítica donde la estabilidad del paseo de San Blas se ha convertido en el principal desafío técnico para las administraciones responsables, lideradas actualmente por Rosa Dávila y Mari Brito.