
Candelaria inicia la rehabilitación integral del entorno de la playa de Olegario por 895.000 euros
El Ayuntamiento de Candelaria inicia las obras de rehabilitación del entorno de la playa de Olegario con una inversión de 895.324 euros para mejorar la accesibilidad, renovar los servicios urbanos y modernizar las infraestructuras soterradas en un plazo de ocho meses.
La transformación urbana del litoral de Candelaria encara una fase decisiva con el inicio de los trabajos de rehabilitación en el entorno de la playa de Olegario, una actuación que, según ha informado el consistorio local, busca solventar el déficit de infraestructuras que arrastra esta zona del casco histórico. Con un presupuesto de 895.324 euros y un periodo de ejecución fijado en ocho meses, el proyecto pretende integrar este enclave en los estándares actuales de movilidad y servicios públicos.
El núcleo de la intervención, que abarca una superficie de 2.600 metros cuadrados, se centra en la supresión de barreras arquitectónicas. La actual configuración del terreno, caracterizada por un desnivel que impide el tránsito autónomo de personas con movilidad reducida, será objeto de una reordenación estructural para garantizar la accesibilidad universal, una demanda histórica en este punto del municipio.
Más allá de la adecuación de los accesos, la obra contempla una renovación profunda de la trama urbana. El plan técnico incluye la sustitución de pavimentos tanto en la calzada como en las aceras de la calle La Piscina, además de una reconfiguración del mobiliario y los servicios de playa, como la reubicación de las duchas. La estética y la funcionalidad del frente litoral se verán reforzadas mediante la integración de nuevas zonas ajardinadas y un sistema de iluminación renovado, complementado con una optimización de la red de drenaje para prevenir escorrentías.
La envergadura de la reforma trasciende la superficie visible. El proyecto contempla una actualización integral de las infraestructuras soterradas, abarcando desde las redes de abastecimiento de agua potable y riego hasta la modernización de los sistemas de alcantarillado, el cableado eléctrico de baja tensión y las canalizaciones de telecomunicaciones. Con el vallado perimetral ya instalado, la zona de actuación queda formalmente delimitada para el inicio de las labores de adecuación, marcando el comienzo de una reestructuración que busca equilibrar la funcionalidad técnica con la mejora del espacio público.