
Plaga de roedores en Candelaria: comerciantes denuncian daños y crisis de salubridad por las obras públicas
La proliferación de plagas en el centro de Candelaria, agravada por las obras municipales, ha provocado daños en infraestructuras comerciales y obligado al Ayuntamiento a implementar un plan de choque urgente.
La proliferación de fauna nociva en el casco urbano de Candelaria ha trascendido el ámbito de la molestia vecinal para convertirse en un problema de gestión pública y viabilidad económica. Tal y como ha documentado recientemente Televisión Canaria, la presencia recurrente de roedores e insectos en las vías peatonales más transitadas del municipio está generando una crisis de salubridad que impacta directamente en la operatividad de los negocios locales.
El conflicto, lejos de ser un episodio puntual, ha alcanzado un nivel de gravedad que ha provocado daños materiales cuantificables. Según los testimonios recogidos por el ente público, los empresarios de la zona han reportado averías en sus infraestructuras eléctricas, causadas por la acción de los roedores sobre el cableado. Esta situación, que se manifiesta incluso en horario de máxima afluencia comercial, está erosionando la imagen turística y comercial de un enclave que debería ser un referente de calidad urbana.
Desde la perspectiva de los afectados, existe una correlación directa entre la actual crisis sanitaria y la ejecución de las obras de mejora que se desarrollan en el centro. La Asociación de Empresarios de Candelaria sostiene que las intervenciones en la vía pública han alterado el ecosistema urbano, facilitando el desplazamiento de estas plagas hacia los establecimientos. Este fenómeno pone de relieve la necesidad de protocolos de control más rigurosos durante el desarrollo de proyectos de obra civil, donde la gestión de residuos y el sellado de alcantarillado son críticos para evitar la dispersión de vectores.
Ante esta tesitura, el Ayuntamiento de Candelaria ha confirmado a la cadena autonómica la puesta en marcha de un plan de choque. El Consistorio asegura estar reforzando las tareas de desinsectación y desratización en los focos identificados como críticos. No obstante, la eficacia de estas medidas será determinante para restaurar la confianza de los comerciantes, quienes advierten que la persistencia de esta situación compromete la actividad económica y la convivencia en uno de los puntos neurálgicos del municipio.