Educación ajusta su plan de infraestructuras en el sur de Tenerife ante la presión demográfica

Educación ajusta su plan de infraestructuras en el sur de Tenerife ante la presión demográfica

Recurso: El Día

La Consejería de Educación del Gobierno de Canarias ha actualizado su plan de infraestructuras en el sur de Tenerife, priorizando nuevos centros en San Miguel de Abona y descartando el proyecto de un centro de educación especial en Arona por falta de suelo.

La Consejería de Educación del Gobierno de Canarias ha introducido modificaciones sustanciales en su hoja de ruta para la modernización de los centros docentes en el sur de Tenerife, un territorio que afronta una presión demográfica constante que tensiona sus servicios públicos. Según los datos facilitados por el departamento que encabeza Poli Suárez, la revisión del Plan de Choque de Infraestructuras Educativas 2024-2031 ha permitido consolidar una decena de proyectos ya concluidos, mientras que otros ocho se encuentran en diferentes estadios de desarrollo administrativo o técnico.

El ajuste de la planificación para este ejercicio introduce cambios estratégicos en el municipio de San Miguel de Abona. El Ejecutivo regional ha priorizado la edificación de un nuevo Centro de Educación Especial (CEE) en la zona de Las Chafiras y ha programado la ampliación del CEIP Llano de las Naciones para absorber el incremento de la demanda escolar. En contrapartida, la hoja de ruta ha descartado la creación del CEE proyectado inicialmente en Arona, una decisión motivada por la falta de disponibilidad de los terrenos necesarios para su ejecución, lo que evidencia las dificultades recurrentes en la gestión de suelo público en las zonas de mayor expansión urbanística de las islas.

Desde la Dirección General de Infraestructuras y Equipamientos, Iván G. Carro ha defendido la necesidad de este ejercicio de actualización anual como una herramienta de gestión dinámica. El objetivo, según el responsable del área, es alinear los cronogramas de obra con la realidad cambiante de los municipios, garantizando que la inversión pública responda a las necesidades de escolarización actuales. La administración sostiene que el balance del plan es positivo, destacando que, más allá de las diez actuaciones ya operativas, el resto de las intervenciones previstas mantiene su vigencia, con el foco puesto en superar los trámites burocráticos que permitan la puesta en marcha de los nuevos centros.

Este tipo de planificación resulta fundamental en un contexto donde el crecimiento poblacional en el sur de Tenerife ha superado históricamente la capacidad de respuesta de las infraestructuras básicas. La transparencia en el seguimiento de estos proyectos es, a juicio de la Consejería, el mecanismo para asegurar que los recursos presupuestarios se traduzcan efectivamente en plazas escolares, un reto que sigue siendo una prioridad en la agenda educativa regional ante la saturación de los centros existentes.