
La ULL condiciona su viabilidad futura a un nuevo marco de financiación plurianual en Canarias
El rector de la Universidad de La Laguna exige un marco de financiación plurianual para garantizar la viabilidad de las universidades públicas canarias ante el rechazo de la propuesta presupuestaria del Gobierno regional.
La sostenibilidad financiera de la educación superior pública en Canarias se ha convertido en el eje central del debate político tras el inicio del curso académico 2026/2027. Tal y como recoge la información difundida recientemente, el rector de la Universidad de La Laguna (ULL), Francisco García, ha condicionado la viabilidad futura de la institución a la firma inmediata de un marco de financiación plurianual que supere las actuales limitaciones presupuestarias.
El diagnóstico planteado por la dirección universitaria subraya una paradoja estructural: mientras la ULL mantiene una posición competitiva destacada en el Ranking de Shanghái —situándose en el decimosexto puesto a nivel nacional—, su nivel de recursos económicos se desploma hasta la trigésimo primera posición. Esta brecha, según advierte la institución, no puede ser compensada indefinidamente mediante la optimización de la gestión interna, una estrategia que, a juicio del rector, ha alcanzado su punto de inflexión. La advertencia es clara: sin un compromiso de fondos estables, la calidad docente y la capacidad investigadora de las dos universidades públicas del archipiélago corren el riesgo de quedar supeditadas a una mera supervivencia operativa.
El conflicto se enmarca en la negociación del contrato-programa para el periodo 2027-2030. La propuesta presentada por el Ejecutivo autonómico el pasado mes de julio contempla una inyección adicional de 45 millones de euros repartidos en cuatro ejercicios, lo que elevaría la dotación global a 326 millones de euros en 2030. No obstante, los equipos rectorales de la ULL y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) han rechazado estas cifras al detectar un déficit de 3,5 millones de euros solo para el primer año de vigencia del acuerdo.
Este escenario de tensión financiera se produce en un momento crítico, dado que el calendario administrativo impone el 15 de octubre como fecha límite para integrar cualquier pacto en el anteproyecto de presupuestos regionales. Ante este horizonte, el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, ha optado por una postura conciliadora, manifestando su voluntad de alcanzar un entendimiento que, si bien podría no satisfacer todas las demandas de las universidades, garantice un marco de certidumbre institucional. La resolución de este pulso determinará si el sistema universitario canario logra superar su actual dependencia de recursos mínimos o si, por el contrario, se ve abocado a una etapa de estancamiento en su desarrollo científico y académico.