Muere buceando Sergio Hanquet, referente de la fotografía submarina en Canarias

Muere buceando Sergio Hanquet, referente de la fotografía submarina en Canarias

Recurso: El Día

Fallece Sergio Hanquet, referente de la fotografía submarina y la conservación marina en Canarias, mientras practicaba buceo en Arona, Tenerife.

La comunidad de la fotografía submarina y la conservación marina en Canarias lamenta la pérdida de Sergio Hanquet, un referente en la documentación del patrimonio natural subacuático del archipiélago. Según ha trascendido, Hanquet, de 64 años, falleció el pasado lunes por la tarde en Arona, Tenerife, mientras practicaba buceo, actividad a la que dedicó gran parte de su vida.

Una unidad de Salvamento Marítimo se movilizó desde el puerto de Los Cristianos tras un aviso sobre una embarcación a la deriva, aunque los esfuerzos por reanimarle en tierra resultaron infructuosos. Las primeras informaciones apuntan a un accidente de buceo como causa del deceso.

Nacido en Bélgica, Hanquet estableció su residencia en el sur de Tenerife hace más de cuatro décadas, tras una primera visita a la isla a los 14 años. Desde entonces, su trayectoria profesional estuvo intrínsecamente ligada al estudio y la difusión de los fondos marinos canarios, especialmente los de Arona, como los de Palm-Mar, a los que él y su compañero Juan Francisco Reverón denominaron "el gran azul". En un archipiélago con una biodiversidad marina de valor incalculable, la labor de fotógrafos como Hanquet resulta crucial para la documentación científica y la sensibilización pública.

Su trabajo como fotógrafo marino trascendió la mera captura de imágenes, convirtiéndose en una herramienta fundamental para la divulgación de la biodiversidad subacuática del archipiélago. Sus fotografías, publicadas en libros, revistas especializadas y exposiciones, han contribuido a sensibilizar a miles de personas sobre el valor de estos ecosistemas y la urgencia de su protección.

Además de su reconocida faceta profesional, Hanquet era una figura apreciada en el municipio de Los Cristianos, donde hasta hace poco regentaba la dulcería El Artesano, de la que se había jubilado recientemente. Su legado no se limita a la documentación visual; su compromiso con la conservación marina ha dejado una huella profunda en la conciencia colectiva sobre la necesidad de salvaguardar el océano, siendo su obra frecuentemente utilizada por entidades dedicadas a la protección del medio ambiente marino.

Su fallecimiento ha provocado una ola de pesar en la comunidad local y entre sus allegados, incluyendo a compañeros de inmersión como Juan Francisco Reverón. La desaparición de Hanquet deja un vacío significativo en el ámbito de la fotografía y la defensa del patrimonio natural subacuático de Canarias.