
Canarias registra temperaturas extremas de hasta 37,4 grados en un episodio de calor persistente
Canarias registra un intenso episodio de calor extremo con temperaturas superiores a los 37 grados, obligando a las autoridades a activar protocolos de prevención ante el riesgo sanitario y la amenaza de incendios forestales.
El archipiélago canario atraviesa un episodio térmico de especial relevancia que ha puesto a prueba los umbrales de tolerancia climática en las islas, tal y como recogen los datos facilitados por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) a través de Europa Press. Este fenómeno, que mantiene a la región bajo aviso oficial, evidencia la vulnerabilidad de las islas ante episodios de calor extremo, una tendencia que los expertos en climatología vinculan con el aumento de la frecuencia e intensidad de las olas de calor en el ámbito mediterráneo y atlántico, exacerbadas por el cambio climático.
El análisis de los registros de la jornada revela una distribución desigual de las temperaturas. Gran Canaria ha liderado los termómetros más elevados, con La Aldea de San Nicolás alcanzando los 37,4 grados, seguida por Teror (37 grados) y Tejeda (36,7 grados). En Tenerife, el aeropuerto de la zona norte ha notificado una máxima de 36,9 grados, mientras que en La Gomera, la estación de Agulo ha reportado 36,7 grados. Estas cifras, que superan ampliamente los promedios estacionales, obligan a las autoridades sanitarias a insistir en protocolos de prevención, instando a la población a limitar la actividad física en exteriores y a mantener una hidratación constante, especialmente durante las franjas horarias de mayor radiación solar.
No obstante, la orografía insular ha permitido mantener ciertos refugios térmicos. En el extremo opuesto, las zonas de mayor altitud y puntos específicos de la geografía tinerfeña han logrado contener el ascenso de los termómetros. Las Cañadas del Teide han registrado la mínima más baja del archipiélago con 16,5 grados, seguidas por La Victoria de Acentejo (18 grados), el Valle de La Orotava (19,1 grados) y Arico (19,4 grados). Fuera de Tenerife, la localidad palmera de San Andrés y Sauces también ha conseguido mantenerse por debajo de la barrera de los 20 grados, con una mínima de 18,5 grados.
Este contraste térmico, propio de la compleja topografía volcánica de Canarias, subraya la importancia de la vigilancia meteorológica constante. La persistencia de este episodio de altas temperaturas exige una atención especial por parte de los servicios de emergencia, dado que la combinación de calor intenso y condiciones de baja humedad suele incrementar el riesgo de incendios forestales, una amenaza recurrente en el ecosistema insular durante los meses estivales.