La impresión 3D irrumpe en Canarias para acelerar la construcción de viviendas y reducir costes

La impresión 3D irrumpe en Canarias para acelerar la construcción de viviendas y reducir costes

Recurso: Diario de Avisos

El sector de la construcción en Canarias apuesta por la impresión 3D de hormigón para reducir plazos y costes ante la crisis habitacional y la falta de mano de obra cualificada.

La crisis habitacional que atraviesa España, con una incidencia especialmente aguda en el archipiélago canario, ha impulsado la búsqueda de soluciones disruptivas para agilizar la edificación. Tal y como recoge Diario de Avisos, el sector está comenzando a integrar sistemas de impresión 3D a gran escala para la creación de estructuras de hormigón, una tecnología que promete transformar los tiempos de ejecución y los costes operativos en un mercado marcado por la escasez de mano de obra.

La implementación de este método, liderada en las islas por la firma 3D Print Construction mediante maquinaria de la danesa COBOD International, permite una optimización logística notable. Mientras que los métodos tradicionales requieren de una plantilla extensa y especializada, este sistema automatizado puede operar con un equipo reducido de tres personas, cuyas funciones se desplazan hacia la supervisión técnica y el mantenimiento de los conductos de vertido. Esta transición hacia la automatización no solo responde a una búsqueda de eficiencia, sino que actúa como una respuesta coyuntural ante la falta de perfiles profesionales cualificados en el sector de la construcción.

Desde el punto de vista técnico, el proceso se fundamenta en la metodología BIM (Building Information Modeling), que garantiza una precisión milimétrica al trasladar el modelo digital a la realidad física. La impresora, instalada sobre una estructura metálica, deposita el material capa por capa siguiendo un recorrido programado. Este sistema ha demostrado su viabilidad en un proyecto piloto en Tabaiba Alta, donde la estructura de una vivienda de 160 metros cuadrados se completó en 12 días, un plazo significativamente inferior a los meses que demandaría una obra convencional. Actualmente, la empresa afronta un reto de mayor envergadura en Adeje: la construcción de un bloque de 16 viviendas, cuya estructura se prevé finalizar en un periodo de dos meses.

Las estimaciones del sector sugieren que esta tecnología puede reducir los plazos de obra hasta en un 70 % y recortar el presupuesto final entre un 20 % y un 30 %. Aunque la cimentación y el sótano siguen requiriendo técnicas tradicionales, la capacidad de la máquina —que actualmente alcanza un metro cúbico por hora con el objetivo de cuadruplicar esta cifra— permite una agilidad inédita en la edificación de muros.

Este cambio de paradigma no solo busca la rentabilidad, sino también la viabilidad de proyectos de vivienda protegida. La empresa ya mantiene conversaciones con el Cabildo de Tenerife para explorar la aplicación de esta tecnología en el ámbito público, defendiendo que la automatización no debe suponer una renuncia a la calidad estética o al diseño. Con la mirada puesta en consolidar este modelo en Canarias antes de proyectar su expansión hacia la Península, el sector se enfrenta ahora al reto de integrar estas herramientas en un marco normativo que, por el momento, no contempla homologaciones específicas para la impresión 3D, tratándola como una maquinaria más dentro del proceso constructivo.