Las variedades tradicionales de papa en Canarias, en riesgo crítico por el clima y las plagas

Las variedades tradicionales de papa en Canarias, en riesgo crítico por el clima y las plagas

Recurso: El Día

Las variedades tradicionales de papa en Canarias enfrentan una crisis sin precedentes debido a la inestabilidad climática, la presión de plagas como el mildiu y el desplazamiento por especies foráneas, lo que ha impulsado nuevas guías técnicas para intentar preservar este patrimonio agrícola.

La supervivencia de las variedades tradicionales de papa en Canarias atraviesa un momento crítico, marcado por una convergencia de factores climáticos, biológicos y socioeconómicos que ponen en riesgo un patrimonio agrícola de valor incalculable. Tal y como recoge un reciente análisis técnico, la viabilidad de este cultivo, pilar de la identidad rural del archipiélago, se ve comprometida por una transformación profunda en las condiciones de explotación, un fenómeno que ha sido documentado por el doctor en Ingeniería Agrícola Domingo Ríos, de la Universidad de La Laguna.

El sector se enfrenta a una paradoja climática: mientras que la escasez hídrica y las olas de calor registradas en 2024 redujeron drásticamente el rendimiento en las medianías —con mermas superiores al 50 % en áreas específicas, según datos del Cabildo de Tenerife—, los episodios de precipitaciones torrenciales han provocado este año daños por anegamiento y asfixia radicular. Esta inestabilidad ha forzado una reconversión técnica en el campo, donde el riego por goteo ha dejado de ser una opción para convertirse en un requisito indispensable, incluso en terrenos históricamente dedicados al secano, como el Macizo de Teno.

A la incertidumbre meteorológica se suma una presión fitosanitaria sin precedentes. Si bien la polilla guatemalteca ha sido una amenaza constante desde finales de los años noventa, el protagonismo actual lo ostenta el mildiu. Este patógeno, calificado por el Servicio Técnico de Agricultura insular como el riesgo más severo para el tubérculo, ha demostrado una capacidad de propagación fulminante, capaz de arruinar plantaciones en apenas dos semanas. La aparición de cepas más agresivas y resistentes a los tratamientos convencionales ha obligado a los expertos a replantear las estrategias de control, ante una pérdida de cosecha estimada este año en torno a la mitad de la producción total.

Este escenario de vulnerabilidad está provocando un desplazamiento de las variedades locales en favor de especies foráneas, principalmente procedentes de Perú, Colombia y Venezuela. Estas variedades andinas, como la denominada "peruanita", están ganando terreno en enclaves estratégicos como Icod el Alto debido a su mayor resiliencia frente a las plagas y su adaptabilidad a condiciones climáticas extremas. Este fenómeno plantea una preocupación mayor: la erosión genética. La pérdida de las 29 variedades protegidas por la Denominación de Origen no solo supone un retroceso económico, sino la desaparición de una biodiversidad que, para ser preservada, requiere de su cultivo activo y no solo de su conservación en bancos de germoplasma.

Para mitigar este desconocimiento sobre la realidad del sector, el Cabildo de Tenerife, en colaboración con el Grupo de Acción Rural y la Universidad de La Laguna, ha impulsado una serie de guías técnicas. Estos documentos, que ya cubren zonas como el Valle de La Orotava, Vilaflor, Acentejo o las medianías del sur, funcionan como un mapa detallado de los agrosistemas locales, catalogando suelos, técnicas y variedades. La iniciativa busca dotar a los productores de herramientas de gestión ante un futuro donde la mecanización y la adaptación tecnológica serán determinantes para evitar el abandono definitivo de las pequeñas explotaciones agrícolas.