El relevo generacional, el principal desafío para la supervivencia de la agricultura tradicional en Canarias

El relevo generacional, el principal desafío para la supervivencia de la agricultura tradicional en Canarias

Recurso: El Día

El Encuentro de Siega Tradicional en Icod El Alto pone de relieve la importancia de preservar las prácticas agrarias ancestrales en Canarias ante el crítico desafío del relevo generacional y la falta de rentabilidad del sector.

La pervivencia de las prácticas agrarias ancestrales en Canarias se enfrenta a un escenario de incertidumbre económica, donde el relevo generacional se convierte en el principal desafío para la supervivencia del sector primario. Tal y como recoge el diario El Día, la reciente edición del Encuentro de Siega Tradicional Diego Pérez en Icod El Alto, Los Realejos, ha servido como termómetro de esta realidad, evidenciando que la continuidad de estas labores depende tanto de la voluntad institucional como de la transmisión emocional entre familias.

El evento, que alcanza su vigésima edición con el respaldo del Ayuntamiento, el Cabildo de Tenerife y la Fundación Tenerife Rural, ha trascendido su carácter etnográfico para consolidarse como un espacio de memoria. En esta ocasión, la jornada estuvo marcada por un componente de homenaje personal, al ser los hijos de antiguos colaboradores fallecidos —Andrés Hernández y Fernando Torres— quienes asumieron el uso de las herramientas de corte, relevando a sus progenitores en una labor que requiere una técnica específica y condiciones climáticas óptimas, las cuales, en esta edición, se vieron dificultadas por la meteorología adversa.

Desde una perspectiva técnica, el modelo agrícola de Icod El Alto destaca por su valor agronómico. Juan Antonio Jorge Peraza, vinculado a la Fundación Tenerife Rural, subraya el éxito en la recuperación del trigo de barbilla, una variedad que ha logrado un equilibrio óptimo entre rendimiento y calidad. Asimismo, el concejal de Desarrollo Rural, José Alexis Hernández, ha puesto en valor el sistema de rotación de cultivos local —que integra cereal, papa bonita y chochos— como una estrategia fitosanitaria eficaz para prevenir la proliferación de la polilla de la papa, un ejemplo de cómo el conocimiento tradicional ofrece soluciones sostenibles frente a plagas.

No obstante, el sector atraviesa una crisis de rentabilidad que desincentiva la incorporación de jóvenes. Voces expertas del sector primario advierten que la baja viabilidad económica de cultivos básicos, como la papa, dificulta la profesionalización de las nuevas generaciones. Ante este panorama, figuras como el agricultor y folclorista Mateo Felipe defienden la agricultura a pequeña escala no solo como una actividad productiva, sino como un acto de resistencia cultural necesario para evitar el abandono definitivo del campo. La jornada concluyó con la recreación de las labores de carga con mulos y la puesta en común de productos locales, reafirmando el vínculo entre la producción agrícola y la identidad gastronómica de la zona.