
Canarias licita por 10,2 millones la nueva estación de bombeo de San Blas en Candelaria
El Gobierno de Canarias ha licitado por 10,2 millones de euros la construcción de la Estación de Bombeo de Aguas Residuales de San Blas en Candelaria para mejorar el saneamiento local y cumplir con las normativas ambientales de la Unión Europea.
La reciente decisión del Gobierno de Canarias de licitar la construcción de la Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR) de San Blas, tal y como ha trascendido a través de los canales oficiales de la Consejería de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas, marca un punto de inflexión en la gestión hidráulica de Tenerife. Esta intervención, presupuestada en 10,2 millones de euros, no solo responde a una necesidad técnica de saneamiento, sino que se alinea con la urgencia de mitigar los expedientes sancionadores que Bruselas mantiene abiertos contra España por el incumplimiento sistemático de las directivas europeas sobre el tratamiento de vertidos urbanos.
El proyecto, gestionado por la Dirección General de Aguas, tiene como eje vertebrador la conexión del casco urbano de Candelaria, junto a las zonas de Punta Larga e Igueste, con la depuradora comarcal del Valle de Güímar, ubicada en Lomo del Caballo (Arafo). Para lograr esta integración, se proyecta una conducción de impulsión de 2.454 metros de longitud y 400 milímetros de diámetro, diseñada para superar un desnivel orográfico de 86 metros. La infraestructura, que se ubicará en las inmediaciones del paseo de San Blas, contará con depósitos de regulación de 224 metros cúbicos, sistemas de desodorización mediante carbón activo, equipos de bombeo de alta capacidad y sistemas de telecontrol, además de un grupo electrógeno y centro de transformación para garantizar su operatividad ante cualquier contingencia.
La ejecución de esta obra presenta desafíos técnicos de gran envergadura, dada la necesidad de realizar un cruce bajo la autopista TF-1 y la obligada integración en un entorno urbano de alta sensibilidad patrimonial, próximo a la Basílica de Nuestra Señora de Candelaria. Según ha subrayado el consejero Manuel Miranda, la complejidad administrativa ha sido el principal escollo para un expediente que ha requerido años de coordinación entre el Cabildo de Tenerife, el Consejo Insular de Aguas, los ayuntamientos implicados y diversos organismos con competencias en costas, patrimonio y planificación territorial.
Más allá de la ingeniería civil, el proyecto incorpora protocolos de protección ambiental para preservar especies autóctonas como el cardón, la tabaiba y el balo, buscando un equilibrio entre la modernización de las infraestructuras y la conservación del ecosistema local. Con esta actuación, el Ejecutivo regional pretende no solo mejorar la calidad de las aguas litorales de la Villa Mariana, sino también fomentar la reutilización de aguas regeneradas, cumpliendo así con los estándares ambientales exigidos por la normativa comunitaria y reforzando la resiliencia del sistema de saneamiento ante el crecimiento demográfico previsto en la comarca.