
Ecologistas urgen frenar el plan del Teide por riesgo de "turistificación" y privatización.
Ecologistas canarios urgen a frenar el nuevo plan del Parque Nacional del Teide, alegando que prioriza el turismo sobre la conservación y contraviene la legislación ambiental vigente.
Grupos ecologistas y expertos en la conservación de Canarias han pedido que se frene el nuevo plan para el Parque Nacional del Teide. El miércoles pasado enviaron una carta al Consejo de la Red de Parques Nacionales pidiendo que rechacen el plan y paren su tramitación de inmediato.
Según estos grupos, el plan propuesto por el Gobierno de Canarias es un paso atrás en la protección del parque y va en contra de las leyes que protegen estos espacios naturales, donde la prioridad debe ser la conservación.
Recuerdan que, en una reunión anterior, científicos, técnicos y conservacionistas (incluyendo representantes de organismos oficiales como Parques Nacionales, el CSIC y la Universidad de La Laguna) votaron en contra del plan. Incluso el director del parque se abstuvo, diciendo que el plan no era bueno para proteger los valores del Teide.
A pesar de todo esto, el Gobierno canario sigue adelante con el plan, justificándose con "razones políticas y sociales", según documentos de la Dirección General de Espacios Naturales y Biodiversidad, pero sin ningún informe técnico que lo respalde.
Los ecologistas explican que las leyes ambientales impiden reducir la protección que ya tienen estos espacios. Sin embargo, creen que el nuevo plan para el Teide disminuye las prohibiciones, permite actividades que dañan el parque y podría llevar a que servicios del parque se privaticen, cambiando por completo su objetivo y cómo está regulado.
Advierten que el plan convertiría el Parque Nacional en un lugar para el turismo y el comercio, dejando la conservación en segundo plano y poniendo en peligro la naturaleza, la geología y los paisajes que hicieron que el Teide fuera declarado Patrimonio de la Humanidad. Además, critican que el plan no tiene una base científica sólida y que promueve un turismo masivo que amenaza el parque.
Por todo esto, los grupos ecologistas han pedido al Consejo de la Red de Parques Nacionales que rechace el plan y que pida al Ministerio para la Transición Ecológica que lo revise para asegurar que cumple con las leyes.
También piden que se pare la tramitación del plan hasta que se garantice que no se va a reducir la protección del parque y que se le pida al Gobierno de Canarias que revise el plan por completo.