Marina García, primera estudiante canaria en lograr una medalla en la Olimpiada Matemática Española

Marina García, primera estudiante canaria en lograr una medalla en la Olimpiada Matemática Española

Recurso: El Día

La estudiante canaria Marina García marca un hito histórico al convertirse en la primera alumna del archipiélago en obtener una medalla de bronce en la Olimpiada Matemática Española, destacando como un referente para la presencia femenina en las disciplinas STEM.

La reciente irrupción de Marina García en el panorama de las ciencias exactas nacionales supone un punto de inflexión para la representación femenina en las disciplinas STEM desde el Archipiélago. Tal y como recoge el diario El Día, la estudiante del IES Viera y Clavijo ha logrado un hito histórico al convertirse en la primera alumna canaria en obtener una medalla de bronce en la Olimpiada Matemática Española (OME), una de las pruebas de mayor exigencia intelectual en nuestro país.

Este logro trasciende el éxito individual, evidenciando una brecha de género persistente en las competiciones de alto rendimiento. En la última edición de la OME, de un total de 77 participantes, únicamente ocho eran mujeres. No obstante, la eficacia de las estudiantes fue notable, logrando un balance de dos platas y un bronce, lo que subraya la necesidad de fomentar la participación femenina en entornos donde, tradicionalmente, la presencia de alumnas de comunidades con mayores recursos académicos, como Madrid o Cataluña, ha sido predominante.

La trayectoria de García, natural de La Gomera, es el resultado de una formación complementaria que comenzó en el programa Estalmat Canarias. Esta iniciativa, impulsada por la Consejería de Educación, le permitió alejarse del currículo académico convencional para explorar áreas como la criptografía, los grafos y los fractales. Posteriormente, su paso por el torneo Luis Balbuena Castellano y su participación en las sesiones de Matemáticas Olímpicas organizadas por las universidades de La Laguna y Las Palmas de Gran Canaria, fueron determinantes para consolidar sus competencias analíticas.

Más allá de su éxito en la OME, la joven ha demostrado una versatilidad académica destacable. En febrero, obtuvo una medalla de plata en la Olimpiada Matemática Femenina (OFEM) y, recientemente, ha participado en la fase final de la Olimpiada Informática Femenina (OIFEM) en Barcelona, siendo esta su tercera incursión en dicho certamen.

El caso de García pone de relieve la importancia de los programas de estímulo al talento en zonas periféricas, donde la doble insularidad suele actuar como una barrera adicional para el acceso a recursos de preparación avanzada. Aunque la estudiante se encuentra actualmente en un proceso de decisión sobre su futuro universitario —oscilando entre las Matemáticas, la Física y la Ingeniería Aeroespacial—, su desempeño en estas pruebas de larga duración, donde se prioriza la capacidad de resolución y el rigor procedimental sobre la mera respuesta final, la posiciona como uno de los perfiles más prometedores de su generación.