
El deporte canario exige incentivos fiscales e IGIC cero.
El Clúster del Deporte Canario, que agrupa a casi 400 entidades, demanda incentivos fiscales y la aplicación del IGIC cero para impulsar la profesionalización y el crecimiento del sector, equiparándolo a la cultura y la sanidad.
Estamos avanzando a buen ritmo. Ya hemos logrado reunir a casi 400 empresas, entidades y autónomos de diversos sectores, lo cual es una cifra excelente. Seguimos trabajando con firmeza para asegurar nuestro crecimiento y buen funcionamiento, bajo la dirección de Carmen Sosa, nuestra secretaria ejecutiva.
El deporte ya no es un tema secundario para las administraciones públicas, desde los ayuntamientos más pequeños hasta el Gobierno, pasando por los cabildos. Ha ganado importancia y los presupuestos han crecido, pero creemos que deben seguir aumentando, especialmente por la capacidad del sector para generar ingresos fiscales.
Canarias aún no ha alcanzado la madurez en el sector deportivo, tanto público como privado, que tiene Cataluña; quizás nos llevan unos 15 años de ventaja. Para que el deporte mejore, no es imprescindible tener una consejería exclusiva. La creación de la Viceconsejería de Actividad Física y Deporte ya fue un gran avance. El camino es ese: proporcionar a las administraciones públicas el personal y los presupuestos que necesitan.
Si pudiera pedir un deseo, sería que los incentivos fiscales que existen para la cultura, tanto a nivel nacional como regional, se aplicaran también al deporte. Estos incentivos permiten a empresas y autónomos destinar parte de su Reserva para Inversiones en Canarias (RIC) a fomentar la cultura, por lo que sería fundamental que también se extendieran al deporte.
Esto sería muy importante, pero el verdadero cambio se vería con esos incentivos fiscales. Ayudarían a mejorar el deporte base, ya que actualmente muchos clubes y federaciones apenas sobreviven, y el dinero público por sí solo no puede resolver todos sus problemas.
Mi segunda petición sería que el IGIC (Impuesto General Indirecto Canario) se aplicara al tipo cero para el deporte, igual que ocurre con los servicios sanitarios. No solo fomentaría la práctica de ejercicio, sino que sería una medida lógica. Podemos gravar las bebidas azucaradas, el tabaco o el alcohol, pero no deberíamos penalizar el ejercicio, ya que este reduce el gasto en sanidad y medicamentos.
Quizás la proporción bajaría, pasando de recaudar 3,4 euros por cada euro invertido a unos 2,5. Sin embargo, al mismo tiempo, se estaría impulsando una industria y la creación de nuevas empresas y empleos.
En un contexto de incentivos fiscales, como ocurre en la cultura, hay dos actores principales: quien financia y quien produce (en el deporte, el club). En este punto, el político debe decidir a dónde se dirigen esos incentivos: ¿a los clubes de élite, a los de base, a los inclusivos, o a todos? Es una decisión política.
En el Clúster represento a todos los sectores, por eso defiendo tanto el deporte federado de base como el de élite. El deporte de élite sirve de inspiración para los niños que empiezan, y a la vez, debemos apoyar a esos jóvenes.
Lo que sí puedo asegurar es que el deporte, tanto de base como de élite, sufre actualmente una desventaja comparativa frente a la cultura. Yo, como empresario, financio la cultura porque me ofrece incentivos fiscales, pero preferiría financiar el deporte. Estoy convencido de que un gran porcentaje de financiadores sentiría lo mismo, especialmente con el deporte de su propia región. Debemos trabajar en esta dirección antes de centrarnos en la sostenibilidad de los clubes a través de una mayor o menor participación pública. Es cierto que las administraciones deben proteger y fomentar el deporte, pero no deberían ser propietarias de los clubes.
No existe un ranking oficial porque cada sector productivo calcula su propio PIB, y nadie ha hecho una clasificación general. Pero estoy seguro de que el deporte saldría muy bien parado. Por ejemplo, el impacto directo de la industria del tabaco es del 0,33%, mientras que el turismo ronda el 40%. Otros sectores como la construcción y el audiovisual también son importantes.
Considerando el PIB de Canarias y su población, el deporte genera unos 1.200 euros por habitante, una cifra muy parecida a la de Madrid, donde el peso del deporte es del 3%. Son buenos datos. ¿Cuál es la principal carencia de nuestro sistema deportivo? El deporte base y federado. Las administraciones invierten mucho en construir instalaciones, pero al final hay más clubes que infraestructuras. Y si hablamos de profesionalización, la mayoría de los clubes, salvo los de élite, dependen del voluntariado. Esto debe mejorar a través de la profesionalización, con patrocinios y un aumento gradual de la financiación pública. Pero, sobre todo, captando recursos del sector privado, que es mucho más flexible que el público.
La cifra de empleo no es mala, pero la empleabilidad es claramente mejorable. El deporte federado y profesional tiene un gran peso, pero sabemos que muchos dependen del voluntariado o de contratos precarios. Es un problema difícil de solucionar a corto plazo, pero debemos intentarlo.
No lo veo así. Creo que a los clubes les encantaría profesionalizarse. No pienso que nadie tenga un 'chiringuito' montado, sino que el deporte base hace lo que puede con los recursos que tiene. ¿Podría haber algún club al que no le interesara? Lo dudo. Entiendo que todos, cada vez más, buscan técnicos cualificados y formados, y personal administrativo que gestione el club.
Como en el resto de sectores, los presupuestos de clubes y federaciones deportivas se encarecerían. Sin embargo, esto debería ir de la mano de una mayor llegada de recursos económicos. El camino es claro, pero no será algo que ocurra de la noche a la mañana.
El turismo deportivo representa el 14% de los turistas que visitan Canarias, es decir, unos tres millones de personas que vienen casi exclusivamente por esta razón. Actualmente, los problemas de capacidad de carga no se dan en el deporte turístico, sino en el alojamiento. Canarias es un espacio al aire libre ideal para acoger todo tipo de eventos turísticos. No creo que el turismo deportivo esté saturado en absoluto; aún tiene mucho margen para crecer.
Lo explico con un ejemplo: en las empresas canarias dedicadas al ecoturismo, deportes náuticos, ciclismo y actividades similares, casi el 100% del gasto turístico se queda en la isla. Si hablamos de un gran evento deportivo, quizás lo que queda son más bien otros valores, como potenciar la marca Canarias como destino saludable y sostenible. No creo que un tipo de turismo sea mejor que otro; entiendo que todos tienen su espacio y deben fomentarse por igual.
No tendrá un impacto negativo, pero tampoco podremos disfrutar de sus beneficios. Cualquier gran evento que llegue a Canarias, especialmente si es de prestigio y tiene repercusión internacional en cuanto a difusión de imágenes, es positivo. Lo importante es organizarlos respetando el medio ambiente y la sostenibilidad, y pensando siempre en la economía local. Por ejemplo, con la Vuelta a España, habría que considerar la situación del ciclismo en Canarias, el número de clubes... Por eso, las políticas públicas que promueven estos eventos deben pensar también en el legado que dejan en el territorio. Espero que llegue pronto.
No es una moda pasajera. El deporte es una realidad en auge, no porque sea una tendencia, sino porque se ha convertido en un hábito, tanto por nutrición como por ejercicio. En Canarias, más de un millón de personas hacen actividad física, pero solo el 20% lo hace a través del deporte federado. Hay 800.000 canarios que no, y es ahí donde el sector privado, al detectar estas oportunidades, ofrece lo que la población demanda. Esta demanda se traduce en centros deportivos de todos los tamaños, no solo grandes, sino también un auge de centros pequeños. Además, hay un crecimiento muy positivo de profesionales de la salud que trabajan con sectores específicos. Están surgiendo muchos nichos de mercado porque es una necesidad social, no una moda.
Todas las crisis de crecimiento son, al fin y al cabo, crisis. Esto ha ocurrido con modas como el trail, el crossfit y ahora el hyrox... Pero ¡benditas crisis!, porque peor es quedarse en el sofá sin hacer nada.
No, eso es una realidad. La Fundación Gasol ha elaborado el Plan Nacional contra la Obesidad Infantil, y de él se desprende que más del 50% de las familias con niños con sobrepeso no lo reconocen. Y si no se reconoce, ¿cómo se va a mejorar? Por eso, hay que fomentar, pero también educar para atajar el problema de raíz.
Pero sí podemos liderar esa solución. Un problema complejo como la obesidad infantil requiere soluciones complejas y multidisciplinares. Por eso, creo que debemos trabajar de la mano con las universidades para abordar todos los aspectos. La administración pública tiene recursos limitados, por lo que es fundamental establecer alianzas de colaboración público-privada.
A veces, ser un buen cocinero no garantiza tener un buen restaurante. Del mismo modo, ser un buen deportista no significa ser un buen gestor deportivo. Sin embargo, si un buen cocinero se convierte en un buen empresario, tendremos un restaurante excelente. Y si un deportista recibe la formación adecuada y se convierte en un buen gestor, tendrá una visión magnífica del deporte porque lo ha vivido desde dentro. Por lo tanto, el político que gestiona el deporte no tiene por qué ser un exdeportista, algo que era común hace 30 años. Afortunadamente, ahora los partidos, de forma natural, están nombrando a personas mucho más preparadas y formadas para liderar el deporte, políticos con peso y capacidad.