Canarias recupera su tradición ronera con un destilado premium.

Canarias recupera su tradición ronera con un destilado premium.

Recurso: El Día

La empresa Caña y ron, liderada por Nacho Zerolo, reactiva la producción de ron artesanal premium en Canarias con el Ron 1500, cuya primera añada madurará hasta 2029, recuperando una tradición histórica del archipiélago.

La reactivación de la producción de ron artesanal en las Islas Canarias, con un horizonte de maduración que se extiende hasta 2029, representa un notable esfuerzo por recuperar una tradición agrícola e industrial profundamente arraigada en la historia del archipiélago. Este proyecto, que busca posicionar un destilado de alta gama, enlaza con el pasado de las "Islas del azúcar", una denominación que Canarias ostentó desde finales del siglo XV por su relevancia en el cultivo de la caña dulce.

Según ha trascendido, la iniciativa es liderada por Nacho Zerolo, quien, junto a sus socios Miguel Asiain, David Calcines, David González, Eloy González y Manuel Marichal, ha puesto en marcha la empresa Caña y ron. El objetivo es elaborar un ron añejo y premium, denominado Ron 1500, cuya primera producción ya se encuentra en fase de envejecimiento desde el pasado mes de diciembre. La culminación de este proceso está prevista para dentro de cuatro años, en 2029, tras un meticuloso reposo en barricas de roble francés y americano.

El proyecto se asienta en dos ubicaciones clave en Tenerife. En La Caleta de Interián, Garachico, se destinan 3.000 metros cuadrados al cultivo de la caña de azúcar, cuya primera zafra en septiembre produjo 25 toneladas. La fase de destilación y envejecimiento se lleva a cabo en una propiedad adquirida en el barrio de El Amparo, en Icod de los Vinos. Este inmueble, de valor arquitectónico, ha sido adaptado para albergar las instalaciones de producción, manteniendo su estructura original, incluyendo una antigua bodega ahora dedicada al aguardiente y un lagar exterior.

El proceso de elaboración del Ron 1500 es enteramente artesanal. Tras la recolección anual de la caña, que según Zerolo tiene una vida útil de unos 80 años para un rendimiento óptimo, esta se limpia y exprime para obtener el guarapo. Este líquido se somete a una fermentación controlada de entre 24 y 72 horas, manteniendo un pH de 5.4, hasta que los azúcares se transforman en alcohol. Posteriormente, el guarapo fermentado se introduce en un alambique cobrizo de 1.000 litros de capacidad, requiriendo aproximadamente dos toneladas de caña para su llenado. La destilación se realiza a una temperatura de entre 80 y 90 grados Celsius, separando cuidadosamente las fracciones de "cabeza", "corazón" y "cola", siendo el "corazón" la parte destinada al ron.

La primera destilación ha resultado en cerca de 1.000 litros de aguardiente con una graduación de 60 grados, que posteriormente se rebajará con agua antes de su añejamiento. Las barricas utilizadas incluyen toneles de Pedro Ximénez y otros fabricados a medida en el País Vasco, que aportarán matices específicos al producto final. Durante los cuatro años de envejecimiento, los socios realizarán catas mensuales para monitorizar la evolución del ron.

Este emprendimiento no solo busca crear un producto de calidad, sino también revitalizar un sector agrícola e industrial que fue fundamental para la economía canaria hasta que el cultivo del plátano lo desplazó. La proximidad de la plantación de caña en La Caleta de Interián a un antiguo ingenio azucarero del siglo XIX, hoy reconvertido en empaquetado de plátanos, subraya la continuidad histórica y el potencial de esta iniciativa para el desarrollo local.