
Aumentan los delitos de odio contra el colectivo LGTBIQ+ en Canarias ante el avance de sus derechos
La asociación Diversas Canarias advierte de un aumento de la violencia y la hostilidad hacia el colectivo LGTBIQ+ en el archipiélago, denunciando una paradoja donde el avance en derechos institucionales genera una respuesta más virulenta por parte de sectores ultraderechistas.
La paradoja de la visibilidad se ha instalado en el archipiélago canario. Tal y como recoge la asociación Diversas Canarias, el avance en el reconocimiento institucional de los derechos del colectivo LGTBIQ+ está siendo contestado por un incremento proporcional en la hostilidad y la violencia física. Este fenómeno, que la entidad califica como una situación límite, fue expuesto este viernes por su secretario, Sergio Siverio, durante la presentación de los resultados del proyecto Asterisco y en el marco del informe Estado del Odio 2026, una investigación conjunta de la FELGTBI+ y el Instituto de Políticas y Bienes Públicos del CSIC.
El análisis de la organización apunta a una correlación directa: a mayor presencia pública y respaldo administrativo de la diversidad afectivo-sexual, más virulenta resulta la respuesta de sectores vinculados a la ultraderecha. Este clima de crispación ha trascendido el plano teórico para materializarse en incidentes concretos, como la reciente controversia en el Ayuntamiento de La Laguna tras la exhibición de la bandera asexual. Según la entidad, este episodio ha servido de catalizador para una dinámica de señalamiento público que busca estigmatizar a quienes representan la diversidad, utilizando términos despectivos para deslegitimar su labor asociativa.
Desde el Cabildo de Tenerife, la directora insular de Igualdad y Diversidad, Patricia León, ha respaldado esta lectura, advirtiendo que la ambigüedad política ante estos discursos de odio resulta insuficiente. Para la institución, el desafío actual consiste en blindar los derechos fundamentales frente a la volatilidad de los ciclos electorales. Con este propósito, el Cabildo ha implementado un marco estratégico LGTBIQA+ que pretende institucionalizar políticas de protección con un enfoque interseccional, configurando a la administración como un dique de contención frente al retroceso en derechos civiles.
La reflexión que plantean tanto el tejido asociativo como la administración insular trasciende el caso particular de las islas. Se cuestiona, en última instancia, la capacidad de la sociedad para garantizar la integridad de las minorías frente a una polarización que, lejos de remitir, se ha profesionalizado en el uso de la ridiculización y el cuestionamiento de la identidad como herramientas de confrontación política. La exigencia de un posicionamiento firme frente a la discriminación se presenta, por tanto, como el eje central de una agenda que busca consolidar la igualdad más allá de la coyuntura política.