
Canarias cierra un mayo inusualmente húmedo con un superávit de precipitaciones del 155% en el año hidrológico
El balance de la Aemet confirma que Canarias cerró un mes de mayo inusualmente húmedo, con un superávit de precipitaciones que sitúa al actual año hidrológico un 155% por encima de los valores históricos de referencia.
El balance climático del pasado mes de mayo en Canarias, difundido recientemente por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), revela una notable disparidad pluviométrica entre las dos provincias del Archipiélago, consolidando un periodo marcado por una humedad inusualmente elevada. Este fenómeno no es un hecho aislado, sino que se integra en un año hidrológico —el ciclo que comprende desde octubre de 2025 hasta mayo de 2026— que está registrando niveles de precipitaciones significativamente superiores a los promedios históricos.
La provincia de Santa Cruz de Tenerife ha liderado este superávit de lluvias, alcanzando los 23 milímetros, lo que representa un 137% de su media habitual. En contraposición, la provincia de Las Palmas experimentó un escenario mucho más seco, con apenas 1,9 milímetros registrados, situándose en el 90% de lo esperado. Esta asimetría subraya la complejidad orográfica de las islas occidentales, donde la altitud y los microclimas juegan un papel determinante en la distribución de las precipitaciones. A nivel regional, el Archipiélago ha acumulado 394,3 milímetros en lo que va de año hidrológico, un 155% respecto a los valores de referencia, una cifra que los expertos califican de muy húmeda.
En el plano térmico, el mes se mantuvo dentro de los parámetros de normalidad, con una media regional de 18,1 grados y una anomalía mínima de +0,2 grados. No obstante, el contraste geográfico fue evidente: mientras que la estación de Izaña, en Tenerife, marcó el registro más bajo del mes con -3,0 grados el día 8, Lanzarote experimentó el extremo opuesto, con 35,2 grados en Tías-Las Vegas el 26 de mayo. Este mismo episodio de calor fue el responsable de la mayor parte de las 63 noches tropicales —aquellas en las que el mercurio no desciende de los 20 grados— contabilizadas en el conjunto de las islas durante el mes.
El análisis de la Aemet sitúa a este mayo como el octavo más lluvioso desde que se tienen registros en 1961, concentrándose la mayor parte de los episodios de precipitaciones entre los días 6 y 19. La Palma fue protagonista en este sentido, al registrar 45,8 milímetros en una sola jornada en la estación de Sauces-San Andrés-Balsa Adeyahame. Estos datos, más allá de la anécdota meteorológica, ponen de manifiesto la relevancia de la gestión de recursos hídricos en un territorio donde la variabilidad climática es una constante, especialmente cuando el año hidrológico en curso ya ha superado con creces las expectativas de acumulación de agua en ambas provincias.