El Parlamento de Canarias recupera una obra de Manuel González Méndez tras 40 años oculta

El Parlamento de Canarias recupera una obra de Manuel González Méndez tras 40 años oculta

Recurso: Diario de Avisos

El Parlamento de Canarias culmina la restauración de una obra de Manuel González Méndez que permaneció oculta durante más de cuarenta años, recuperando así la integridad histórica del hemiciclo.

La recuperación del patrimonio artístico institucional en Canarias vive un momento significativo con la culminación de los trabajos de rehabilitación sobre una pieza de Manuel González Méndez, tal y como ha informado el Parlamento regional. Esta intervención, que se encuentra en su fase definitiva, permitirá reintegrar en el hemiciclo una obra del autor palmero que permaneció invisible durante más de cuarenta años, tras haber sido cubierta por intervenciones decorativas durante las reformas arquitectónicas ejecutadas en la década de los ochenta.

La importancia de esta actuación trasciende la mera estética, al tratarse de un elemento que completa el conjunto pictórico original del salón de sesiones, datado en 1906. La actual presidenta de la Cámara, Astrid Pérez, ha vinculado este proceso con la salvaguarda de la identidad histórica del archipiélago, subrayando el deber de la institución en la preservación de su legado cultural para las generaciones futuras.

Desde una perspectiva técnica, el proyecto ha sido programado para coincidir con el receso de la actividad parlamentaria, una decisión operativa necesaria debido a la complejidad logística que implica el montaje de estructuras auxiliares en el salón de plenos. El equipo de restauración se centra ahora en tareas críticas: el aseguramiento de la capa pictórica original, la compensación de las lagunas cromáticas y el sellado final de la superficie para garantizar su durabilidad. Con la conclusión de estas labores, prevista para las próximas semanas, el Parlamento de Canarias no solo recupera una pieza de valor histórico, sino que restituye la integridad visual de uno de sus espacios más emblemáticos, poniendo fin a cuatro décadas de invisibilidad de una obra fundamental en la trayectoria de González Méndez.