Canarias prioriza la ley nacional sobre la FIFA para permitir la ficha federativa de menores tutelados

Canarias prioriza la ley nacional sobre la FIFA para permitir la ficha federativa de menores tutelados

Recurso: El Día

El Gobierno de Canarias ha establecido la primacía de la legislación nacional sobre las normas de la FIFA, permitiendo que menores extranjeros tutelados, como el joven Adú en Tenerife, puedan obtener su ficha federativa y participar en competiciones oficiales.

La reciente resolución del Gobierno de Canarias, que establece la primacía de la legislación nacional sobre las directrices de la FIFA en materia de licencias federativas para menores tutelados, marca un precedente jurídico de gran calado. Tal y como recoge la agencia EFE, esta decisión administrativa pone fin a una situación de bloqueo que afectaba a cientos de menores extranjeros residentes en el archipiélago, quienes, a pesar de estar escolarizados e integrados, permanecían excluidos de la competición oficial debido a una normativa internacional diseñada originalmente para prevenir el tráfico de jóvenes talentos.

El caso de Adú, un menor camerunés de 12 años residente en Tenerife, ha servido como catalizador para este cambio de paradigma. Tras tres años de entrenamiento constante sin posibilidad de participar en los encuentros de su club, el joven ha logrado finalmente obtener su ficha federativa. Este desenlace es el resultado de una prolongada labor de incidencia política y social en la que han participado el Defensor del Pueblo, las autoridades autonómicas y el propio menor, quien llegó a elevar sus reclamaciones directamente ante el máximo organismo del fútbol mundial.

La aplicación de esta nueva directriz autonómica, emitida el pasado mes de abril, ha permitido que Adú, que ejerce actualmente como capitán de su equipo infantil, pueda integrarse plenamente en la dinámica competitiva. Para su entorno familiar, este avance supone la resolución de una anomalía burocrática que vulneraba el derecho al esparcimiento y la integración de menores en situación de vulnerabilidad. No obstante, el proceso ha estado marcado por una notable exposición pública que ha derivado en episodios de hostilidad digital. Eduardo, su padre de acogida, ha denunciado la proliferación de discursos de odio y desinformación en redes sociales, los cuales, a su juicio, evidencian una preocupante falta de empatía hacia la realidad de los menores tutelados.

Desde una perspectiva legal, el conflicto subraya la tensión existente entre los reglamentos privados de las federaciones deportivas y el marco de protección al menor vigente en España. La normativa de la FIFA, al no distinguir entre menores en situación de desamparo y fichajes internacionales de deportistas, generaba una barrera de facto que impedía la normalización de la vida cotidiana de estos niños. Con la regularización de su estatus, Adú no solo recupera su derecho a competir, sino que se convierte en un símbolo de la lucha contra la rigidez administrativa que, hasta la fecha, había condicionado el desarrollo deportivo y social de decenas de menores en las islas.