El IGN registra un repunte de actividad sísmica en Canarias con 23 movimientos en las últimas horas

El IGN registra un repunte de actividad sísmica en Canarias con 23 movimientos en las últimas horas

Recurso: El Día

El Instituto Geográfico Nacional mantiene bajo vigilancia un enjambre sísmico de 23 eventos registrados en las últimas horas en el archipiélago canario, destacando un sismo de magnitud 2 en Guía de Isora.

La actividad sísmica en el archipiélago canario ha experimentado un repunte durante las últimas horas, una dinámica que, aunque habitual en el marco geológico de la región, mantiene a los servicios de vigilancia en estado de observación constante. Tal y como recoge el Instituto Geográfico Nacional (IGN), durante la jornada de este miércoles, festividad de San Juan, se han contabilizado seis movimientos telúricos, destacando uno de ellos por alcanzar una magnitud de 2 en la escala de Richter.

Este episodio se enmarca en una secuencia más amplia detectada por los sismógrafos del organismo estatal, que han contabilizado un total de 23 eventos desde el pasado martes. La gran mayoría de estos movimientos han presentado una intensidad reducida, situándose por debajo de los 2 grados de magnitud, con la única excepción del sismo localizado en el municipio tinerfeño de Guía de Isora. La distribución geográfica de estos fenómenos se ha concentrado principalmente en las islas de la provincia occidental y en el área marina que separa Tenerife de Gran Canaria, una zona de especial interés para los vulcanólogos debido a la complejidad de las fallas submarinas presentes en el canal interinsular.

La recurrencia de estos eventos pone de relieve la naturaleza volcánica activa de las Islas Canarias, un territorio donde la microseismicidad es un fenómeno recurrente que no siempre implica una amenaza directa para la población, pero que exige una cultura de prevención consolidada. Ante la inquietud que este tipo de registros puede generar entre la ciudadanía, el IGN insiste en la importancia de la pedagogía preventiva, recordando que el conocimiento de los protocolos de actuación ante un movimiento sísmico es la herramienta más eficaz para minimizar riesgos.

La monitorización de estos enjambres sísmicos es fundamental para el seguimiento de la estabilidad del terreno en un archipiélago que, por su propia configuración geológica, se encuentra en un proceso de construcción y transformación constante. Si bien la magnitud de los eventos registrados en las últimas 48 horas no reviste, por sí misma, una peligrosidad inmediata, la acumulación de datos permite a los expertos refinar los modelos de riesgo sísmico y volcánico de la región, garantizando una respuesta técnica adecuada ante cualquier eventualidad.