Las «neurolimpiadas» en Canarias: el éxito del modelo que une ejercicio físico y agilidad mental en mayores

Las «neurolimpiadas» en Canarias: el éxito del modelo que une ejercicio físico y agilidad mental en mayores

Recurso: El Día

Las «neurolimpiadas» en Canarias se consolidan como un referente regional de envejecimiento activo al integrar a cerca de 2.000 mayores en competiciones que combinan el ejercicio físico con la estimulación cognitiva.

La consolidación de un modelo de envejecimiento activo que trasciende el ocio pasivo ha encontrado en Canarias un exponente singular: las denominadas «neurolimpiadas». Tal y como recoge la información publicada recientemente, esta iniciativa ha logrado escalar desde una escala local hasta convertirse en un evento de referencia regional, integrando a cerca de 2.000 personas mayores de 60 años en un formato competitivo que fusiona el rendimiento físico con la agilidad mental.

El fenómeno, que ha sido objeto de una reciente gala de reconocimiento en el Auditorio Adán Martín de Tenerife, pone de relieve la creciente demanda de programas que combinen la estimulación cognitiva —mediante ejercicios de memoria, cálculo y precisión— con la actividad física reglada. Este enfoque no solo responde a una necesidad de socialización, sino que se alinea con las recomendaciones de salud pública sobre la importancia de mantener la reserva cognitiva y la movilidad funcional en la tercera edad. La profesionalización de estas pruebas, impulsada por los organizadores Besay Rodríguez y Óscar Morales, ha permitido que el proyecto se extienda por diversos municipios, convirtiendo la competición en un motor de cohesión social.

La reciente entrega de galardones, que distinguió a ocho mujeres por su trayectoria y valores en el marco de este programa, contó con la presencia de representantes del Ejecutivo autonómico, entre ellos el vicepresidente Manuel Domínguez y el consejero de Educación, Poli Suárez. La implicación institucional sugiere una voluntad de extender este modelo a otras zonas del archipiélago, reconociendo el impacto positivo que estas dinámicas tienen en la calidad de vida de los participantes.

Para los usuarios, como es el caso de los integrantes del Club El Tinglado en Santa Úrsula, el valor añadido reside en la ruptura de la rutina y el establecimiento de vínculos intermunicipales. La experiencia de participantes veteranas, que han llegado a organizar desplazamientos entre islas para enfrentarse a otros equipos, demuestra que el componente lúdico y el «pique» deportivo actúan como catalizadores de una mayor autonomía personal. En última instancia, esta iniciativa subraya cómo la gestión municipal puede transformar la atención a la dependencia en un espacio de superación personal, donde el envejecimiento se aborda desde una perspectiva de vitalidad y participación ciudadana activa.