Canarias rebaja la alerta por riesgo de desprendimientos tras el paso de la borrasca Therese

Canarias rebaja la alerta por riesgo de desprendimientos tras el paso de la borrasca Therese

Recurso: El Día

El Gobierno de Canarias rebaja a prealerta la situación en la mayoría de las islas tras gestionar 453 incidencias por las intensas lluvias de la borrasca Therese.

La estabilización de las condiciones meteorológicas tras el impacto de la borrasca Therese ha permitido al Ejecutivo autonómico ajustar los niveles de riesgo por inestabilidad del terreno en el archipiélago. Según los datos difundidos por la Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias, la situación de alerta se mantiene vigente únicamente en Gran Canaria, mientras que el resto de las islas —El Hierro, La Gomera, La Palma y Tenerife— han descendido a un nivel de prealerta, reflejando una mejora paulatina en la seguridad de las infraestructuras viarias y zonas de riesgo.

El balance de las últimas semanas arroja una cifra significativa de 453 incidencias gestionadas por el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 112 entre el 18 de marzo y el 6 de abril. Este volumen de avisos pone de manifiesto la vulnerabilidad orográfica de las islas ante episodios de precipitaciones intensas, un fenómeno que, según los expertos en geología, se ve agravado por la saturación hídrica de los suelos volcánicos, cuya capacidad de drenaje se ve superada en eventos de alta pluviosidad.

El análisis estadístico de los incidentes revela una distribución desigual por territorios. Gran Canaria encabeza el registro con 243 avisos, seguida por Tenerife con 148. A mayor distancia se sitúan La Palma (37), La Gomera (19) y El Hierro (4), mientras que en las islas orientales, Fuerteventura y Lanzarote, el impacto ha sido residual, con un único caso notificado en cada una.

La cronología de los hechos muestra un pico de actividad crítica el 24 de marzo, jornada en la que se contabilizaron 131 desprendimientos en un solo día. A partir de esa fecha, la curva de incidencias inició un retroceso constante, consolidando una tendencia a la baja que ha culminado con apenas cuatro intervenciones registradas este pasado lunes. Esta evolución favorable permite a las autoridades autonómicas rebajar la intensidad de las medidas preventivas, aunque se insiste en la necesidad de mantener la cautela en las zonas de mayor pendiente, donde la erosión acumulada durante el temporal puede prolongar el riesgo de deslizamientos de tierra incluso tras el cese de las lluvias.